Los datos personales permiten identificar a alguien. Utilizarlos y proporcionarlos es una gran responsabilidad. En este video te decimos por qué.

¿Por qué es importante proteger nuestros datos personales? Empresas como Facebook, Twitter e incluso YouTube recopilan nuestros datos personales; también compañías telefónicas, tiendas departamentales y bancos.

Aunque parezca un tema sin importancia, es vital saber a quién y por qué le entregamos estos datos y qué van a hacer terceras personas con ellos.

¿Qué son los datos personales?

De acuerdo con las leyes mexicanas (la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados y la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares), los datos personales son “cualquier información concerniente a una persona física identificada o identificable”.

Es decir, toda la información que indica directamente de qué persona se trata (por ejemplo, tu nombre), o que podría llevar a la identificación de una persona (por ejemplo, tu número de teléfono celular). 

¿Esto quiere decir que mi color favorito es un dato personal porque alguien podría identificarme a través de esa información? No exactamente. 

Estos datos pueden ser clasificados de muchas maneras. La Conferencia Mexicana para el Acceso a la Información Pública los identifica en las siguientes ocho clases:

  1. De identidad y localización: nombre, domicilio, edad, fecha de nacimiento, nacionalidad, estado civil, número telefónico, correo electrónico, geolocalización, RFC, CURP, firma, origen étnico, entre otros. 
  2. Laborales: institución/empresa en la que trabajas, cargo, domicilio, correo electrónico institucional, entre otros. 
  3. De patrimonio: sueldo o salario, impuestos, créditos, inversiones, Afore, entre otros. 
  4. De educación: escuelas a las que has asistido, títulos obtenidos, cédulas obtenidas, diplomas, entre otros. 
  5. De ideología: religión, preferencia o afiliación política, afiliación sindical, entre otros.
  6. De salud: estado de salud, historial médico, condición psicológica o psiquiátrica, enfermedades, tratamientos médicos, entre otros. 
  7. Biométricos: ADN, huella digital, registro de voz, registro dental.
  8. Íntimos: Preferencias sexuales, hábitos sexuales. 

Entonces, ¿por qué es importante proteger los datos personales?

Tal como el acceso a la información pública, la protección de los datos personales es un derecho humano. Este derecho está reconocido en el artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. 

Este artículo establece que “toda persona tiene derecho a la protección de sus datos personales (así como) al acceso, rectificación y cancelación de los mismos y a manifestar su oposición” al tratamiento o uso de los mismos por terceros. 

Esto es lo que se conoce como derechos ARCO: acceso, rectificación, cancelación y oposición. 

La importancia de proteger los datos personales no radica en qué tanto tengamos o no que esconder. Es importante entender que información como nuestra edad, nuestra preferencia política e incluso nuestra orientación sexual tienen valor económico para algunas empresas y, si están en las manos equivocadas, pueden perjudicarnos a nosotros o a la sociedad. 

Por ejemplo, la preferencia política de una persona es un dato personal que a una empresa dedicada a hacer campañas políticas puede serle de gran utilidad: al conocer esta información, es muy fácil que dirijan mensajes que apoyen nuestra ideología o la intenten modificar para, así, tal vez corroborar nuestra intención de voto en una elección o modificarla. Esto es lo que pasó en Estados Unidos con Cambridge Analytica. Los ciudadanos estadounidenses no tenían nada que ocultar, pero su información personal ayudó a esta empresa a crear mensajes cuyo objetivo era que Donald Trump ganara la elección presidencial. 

Otro ejemplo es el de los datos de geolocalización que resguardan las compañías telefónicas o empresas como Facebook. Si esta información no es protegida, podría poner en riesgo, incluso, la vida de una persona. 

Entonces, ¿cómo puedo cuidar mis datos personales?

Aunque la protección de los datos personales es un derecho humano, todas y todos debemos ser cuidadosos con nuestra información y vigilar a quién se la damos, por qué y qué harán con ella. 

Para hacerlo, puedes seguir estos consejos: 

  • Revisar el aviso de privacidad antes de entregar tus datos personales. Este es un documento que cualquier empresa o institución que recaba datos personales debe tener y le debe proporcionar a la persona que va a entregar su información: los bancos, las compañías de telecomunicaciones y los hospitales, por ejemplo, deberán hacer firmar este documento de manera física. Otros servicios como Facebook o Twitter tienen este documento en versión digital y también te piden que estés de acuerdo antes de tener acceso a su servicio. Es importante leerlo antes de firmarlo. 
  • No compartir contraseñas de correo electrónico, redes sociales, celular o tarjetas bancarias. Aunque se trate de familiares o amigos muy cercanos, recuerda que esta información es personal y que, en manos de otra persona, podría poner en riesgo más datos personales o bienes. 
  • Valorar si es necesario entregar los datos personales. A veces la entrega de la información está justificada: por ejemplo, un doctor necesita conocer tu tipo de sangre; pero, ¿sucede lo mismo al solicitar un servicio de Internet? 
  • Limitar la información en redes sociales. Aunque todos queremos compartir nuestra vida en redes sociales, recuerda que al hacerlo estás dejando rastros en internet de tus datos personales, incluso si tus cuentas son privadas. Por eso evita publicar fotografías que puedan delatar información personal o geolocalizar tus publicaciones. 

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