A seis meses del inicio de la pandemia de COVID-19, ¿la creación de una vacuna para evitar esta enfermedad está cerca? ¿Qué tiene que pasar antes de que la población pueda tener acceso a esta vacuna?

¿Cuándo habrá una vacuna en contra de la COVID-19? Esta es una de las preguntas más urgentes durante la emergencia sanitaria. Hasta el 29 de junio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta la existencia de 149 vacunas en desarrollo para esta enfermedad en todo el mundo: 17 de estas, en fase de evaluación clínica. 

Pero, ¿cuál es el proceso para desarrollar una vacuna? ¿Cuánto tarda este proceso? ¿Cuáles son los criterios para que esta vacuna pueda llegar a todas las personas? En este video, las respuestas a esas preguntas. 

¿Para qué sirve una vacuna?

Tener una vacuna aprobada contra la COVID-19 ayudaría a proteger a gran parte de la población mundial contra esta enfermedad al entrenar el sistema inmunológico de las personas para luchar contra el virus SARS-CoV-2. 

Es importante precisar que una vacuna no es la cura a la enfermedad, sino un método para evitar los contagios. En este momento, la mayoría de la población mundial es vulnerable a la COVID-19; al contar con una vacuna segura, las medidas de distanciamiento social podrían relajarse y las cuarentenas que en algunos países aún están en marcha.

Etapas de la producción de una vacuna

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el desarrollo de una vacuna tiene como prioridad la seguridad de su uso, por lo que la eficacia queda en segundo lugar durante el desarrollo. 

Las siguientes son las fases de desarrollo de una vacuna: 

  • Fase preclínica: Resultados experimentales sobre la eficacia y tolerancia en modelo animal apoyan su posterior investigación en humanos.
    • Los estudios preclínicos usan sistemas de cultivos de tejidos o cultivos de células y pruebas en animales, que pueden ser ratones o monos, para evaluar la seguridad de la vacuna candidata y su capacidad imunógena, o capacidad de provocar una respuesta inmunológica.
  • Fase I: Usualmente testa una nueva vacuna en etapa experimental en un pequeño número de humanos, en general menos de 100 adultos con el objetivo de evaluar inicialmente su seguridad y sus efectos biológicos, incluida la inmunogenicidad. Esta fase puede incluir estudios de dosis y vías de administración.
  • Fase II: Testa una vacuna que fue considerada segura en la Fase I y que necesita un grupo más grande de humanos (generalmente entre 200 y 500) para monitorear seguridad y también los ensayos que determinaran la eficacia de la vacuna.
    • Las metas de las pruebas de fase II son estudiar la vacuna candidata en cuanto a su seguridad, capacidad imunógena, dosis propuestas, y método de adminstración.
  • Fase III: Tiene como objetivo evaluar de forma más completa la seguridad y la eficacia en la prevención de las enfermedades e involucran una mayor cantidad de voluntarios que participan en un estudio multicéntrico adecuadamente controlado. Pueden incluir cientos a miles de humanos en un país o varios países.
    • En general es el paso anterior a la aprobación de una vacuna.
    • Las pruebas de fase III son aleatorias y doble ciego, e involucran la vacuna experimental que se prueba contra un placebo (el placebo puede ser una solución salina, una vacuna para otra enfermedad o alguna otra sustancia).
  • Fase IV: Son los estudios que ocurren después de la aprobación de una vacuna en uno o varios
    países. Estos estudios tienen como objetivo evaluar como la vacuna funciona en el “mundo real”.
    • En general son los estudios de efectividad y también siguen monitoreando los eventos adversos.

149 vacunas en desarrollo

La OMS publica periódicamente el panorama sobre candidatas a vacunas para COVID-19. 

En la última actualización hay 149 en total, solo 17 de estas están en la fase de pruebas, el resto (132) están en la fase de evaluación pre-clínica. 

¿Qué falta?

A pesar de los esfuerzos mundiales por desarrollar esta vacuna, aún es necesario que ocurra lo siguiente antes de que todas las personas en el mundo puedan tener acceso a ella:

  • Los estudios clínicos deben demostrar que la vacuna es segura para su uso en seres humanos.
  • Asimismo, los estudios deben probar que la vacuna provoca una respuesta inmune para proteger a las personas de la enfermedad.
  • Debe ser desarrollado un método para la producción en masa de la vacuna.
  • La vacuna debe ser aprobada de acuerdo con las regulaciones en salud.
  • Debe ser desarrollado un método para la inoculación de la mayoría de la población mundial.

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