Al menos 15 municipios del país ya no tienen espacio en sus cementerios, de acuerdo con reportes de diarios locales.

Los panteones públicos de más de 15 municipios están a su máxima capacidad y ya no pueden recibir más cuerpos, de acuerdo con una revisión hemerográfica hecha por Serendipia.

En estos panteones de México hay una, dos, tres, cuatro y hasta cinco cruces por tumba: cada una representa un cuerpo descansando en la tierra. Hay cementerios que no tienen lugar para fosas nuevas pero sí pueden recibir cuerpos si algún familiar del fallecido ya está en una tumba o si es dueño de algún terreno temporal.

En México se garantiza el derecho al entierro a través de panteones municipales, panteones comunitarios y panteones concesionados; sin embargo, estos espacios ya no son suficientes.

La falta de espacio en panteones ha sido documentada al menos desde 2018 en algunos municipios, muchos de los cuales no estaban listos para la cifra negra de la pandemia.

Tlalpan, por ejemplo, ya no puede hospedar cadáveres en ninguno de sus 11 panteones.

Otros panteones en México ya estaban al límite cuando pegó una tragedia, como el panteón municipal de Tlahuelilpan que no pudo recibir a las víctimas de una exploción de un ducto de Petróleos Mexicanos (PEMEX). O en Valle de Chalco, donde tuvieron que ampliar su cementerio para poder darle sepultura a los fallecidos por COVID-19.

A continuación están los panteones sobrepoblados de México encontrados en esta revisión hemerográfica.

Tepic, Nayarit

La ciudad de Tepic, capital de Nayarit, solo cuenta con dos panteones públicos: el panteón Hidalgo y Jardines de la Cruz. Ambos estaban saturados antes de la pandemia.

Nicolas Jacobo, director del registro civil en la capital del estado, le dijo al diario Milenio que no hay espacio para enterrar a más cuerpos en estos cementerios. La falta de espacio ha resultado en un problema durante la alta demanda de entierros generada por la pandemia.

Las tumbas a perpetuidad son intocables, las tumbas familiares ya están llenas y los pasillos ya no alcanzan para inhumar a más cadáveres. La única alternativa que ofrecen en Jardines de la Cruz es enterrar a los difuntos en tumbas colectivas. 

Pachuca, Hidalgo

El Panteón Municipal de Pachuca cuenta con alrededor de 47 mil fosas y a finales de septiembre el vocal del cabildo, Esteban Jesús Mercado Mercado, anunció que solo había siete disponibles. 

La administración municipal detectó la saturación en el panteón desde inicios del año en curso, por lo que el 23 de abril de 2020 reformaron el Reglamento de Panteones para que en caso de abandono de una tumba y ausencia del pago de cuotas en 10 años, se proceda a la exhumación de cadáver.

No es la primera vez que este cementerio se llena desde su construcción en 1902, pues en 1995 se creó una segunda sección como ampliación. En 2020, el Concejo Municipal aprobó elaborar un proyecto para una tercera sección para poder recibir más difuntos.

Valle de Chalco, Estado de México

El panteón de Valle de Chalco se quedó sin espacio con el incremento de entierros a raíz de la pandemia, de COVID-19 por lo que en mayo fueron añadidas dos mil 500 fosas en un terreno auxiliar al cementerio.

Zona metropolitana de Guadalajara, Jalisco

En 2018 los ayuntamientos de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco y El Salto anunciaron que de los 50 panteones que suman los municipios, 32 ya no tienen capacidad para construir más espacios.

En los cementerios de San Andrés y San Joaquín no hay lugares desde el 2017, por lo que ni siquiera se venden terrenos para el entierro desde ese año.

Zapopan, Jalisco

El gobierno de Zapopan está a cargo de siete de los 16 cementerios del municipio, de estos siete cuatro ya están saturados: Zapopan Centro, Atemajac, Tesistán Viejo y Santa Ana Tepetitlán. 

En 2018 el director de Cementerios de Zapopan, Fabián Aceves Dávalos, prometió que iba a plantear la construcción de gavetas en el panteón de Altagracia, que contaba con cinco por ciento de espacio para nuevas criptas, de un total de 10 mil 755. El proyecto resultaría en 10 años más de uso del panteón. erika.contreraslv@gmail.com

En abril de 2020 el ahora director de Cementerios del municipio, Carlos Alberto Montero de Alba, anunció que construirá 200 gavetas en el Panteón de Altagracia para sepultar a las personas fallecidas por COVID-19.

Tlaquepaque y Tonalá, Jalisco

Los ayuntamientos de Tlaquepaque y Tonalá en Jalisco administran nueve panteones, de los cuales solo hay fosas nuevas en Coyula y San Gaspar, en Tonalá. El resto de los sitios están vendidos.

Lagos de Moreno, Jalisco

En noviembre de 2019, al Panteón Municipal de la Soledad, ubicado en Lagos de Moreno, Jalisco, le quedaban 50 gavetas disponibles de los nueve mil 880 espacios para cuerpos que lo conforman, según el director del recinto Fernando Gómez López, entrevistado por Radio UdeG.

Este cementerio está abierto desde 1846 y como ya no había espacio en la tierra, la única forma de expandir este panteón era construyendo dos módulos con 180 gavetas para difuntos, lo que se le hizo saber al Síndico Municipal y al presidente Tecutli Gómez Villalobos.

Maneadero, Baja California Norte

El Panteón Municipal de Maneadero en Baja California Norte cubre cuatro hectáreas y lleva cinco años sin espacio para que los habitantes de la zona puedan sepultar a sus familiares. 

En 2020 el ejido sigue solicitando llegar a un acuerdo con el propietario del terreno colindante para ampliar el cementerio, de acuerdo con el diario El Imparcial.

TIjuana, Baja California Norte

Tijuana cuenta con 13 panteones públicos, 12 de los cuales están al 100 por ciento de su capacidad y la administración municipal prevé que el décimo tercero se llene en menos de siete años.

En los panteones municipales las tumbas se pueden declarar como abandonadas si no se refrenda el costo del terreno, entonces se convierten en candidatas para exhumación de los restos y ahí puede entrar un nuevo cadáver. Este no es el caso de Tijuana, pues en el municipio no hay registrados casos de incumplimiento según El Sol de Tijuana.

Rosarito, Baja California Norte

El Panteón Municipal de Rosarito está saturado desde hace 14 años. Pese a ello el panteón seguía aceptando difuntos en los pasillos y áreas de niños, pero el encargado del cementerio Juan Manuel Vázquez informa que el espacio ya no es suficiente.

Centro, Tabasco

Ya tampoco hay espacio para más entierros en los panteones del municipio Centro, de acuero con el alcalde Evaristo Hernández Cruz. Los panteones públicos de los municipios de Central, Tamulté y Atasta están llenos, por lo que solamente quedan disponibles el panteón Arbolitos en Ocuitzapotlán con 70 fosas y el cementerio en Sabina con 550 espacios.

Nadadores, Coahuila

El Panteón Municipal de Nadadores lleva activo desde los años 20 del siglo pasado y en 2020 tiene todas sus fosas ya ocupadas, según el alcalde Abraham Segundo Gonzáles Ruiz. 

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

La capital chiapaneca tiene dos panteones municipales que albergan 32 mil tumbas ocupadas. Ambos están sobrepoblados, por lo que las tumbas con más de siete años de antigüedad son reutilizadas. 

En agosto del año en curso la administración trabajaba en un diagnóstico para presentar un proyecto para la construcción de un nuevo panteón, según el director de Mercados y Panteones del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, Wagner Escobedo Ortega. 

Cintalapa, Chiapas

El panteón de Cintalapa en Chiapas está lleno y la gente no para de morir. Ante esto las autoridades han retirado algunas criptas antiguas desde julio de 2020 a fin de poder cumplir la demanda ciudadana.

Esta exigencia de los chiapanecos viene desde hace ocho años pues es el único cementerio del municipio y la población está en crecimiento.  

Puebla, Puebla

El Panteón Municipal de Puebla fue inaugurado hace 140 años y ya está en un 97 por ciento de ocupación, por lo que solo quedan 400 nichos disponibles.

El Ayuntamiento de Puebla administra 34 de los 42 panteones de la capital poblana. Al 31 de agosto de 2020, estos recintos cuentan con 15 mil 905 fosas disponibles de un total de 71 mil 766 fosas y no existen propuestas de solución por parte de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos de Puebla.

Juntas auxiliares de Puebla, Puebla

Los habitantes de las juntas auxiliares de Santo Tomás Chautla y de San Sebastián de Aparicio ya no pueden enterrar a sus familiares porque sus panteones se quedaron sin espacio. 

En mayo de 2020, los administradores del Panteón de Arenillas, ubicado en la junta auxiliar de San Francisco Totimehuacán, se negaron a recibir fallecidos por COVID-19 pese a que era orden de la presidencia municipal. ¿La explicación? Ya no hay lugar para más cuerpos.

El panteón de la junta auxiliar de San Baltazar Campeche y el de la junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacan no tienen espacio para más tumbas ni en los pasillos.

La junta auxiliar de San Andrés Azumiatla y la de La Resurrección cuentan con panteones a los que les quedan 10 y 5 por ciento de disponibilidad respectivamente. Las autoridades de ambas juntas auxiliares están buscando habilitar otros terrenos como camposantos.

San Martín Texmelucan, Puebla

En el municipio de San Martín Texmelucan en Puebla le pasó lo mismo que a otras localidades mexicanos: se quedó sin lugar público para enterrar a los difuntos. Si la ciudadanía quiere darle sepultura a sus familiares en fosas nuevas solo puede acudir a los dos panteones privados de la demarcación.

Hasta marzo de 2019, el cementerio de San Cristóbal Tepatlaxco en San Martín Texmelucan, Puebla, no podía recibir cuerpos de personas si no tenían un familiar ya enterrado en alguna tumba del panteón. Esto porque ya no había espacio para cavar más fosas.

De acuerdo con reportes periodísticos locales, el presidente auxiliar Roberto Méndez Benítez prometió hablar con la presidencia municipal, el párroco y comisariado ejidal para encontrar un problema a la saturación del panteón.

Huejotzingo, Puebla

En Huejotzingo, Puebla, hay tres panteones: todos están saturados, tienen tumbas en los pasillos y fosas que hospedan hasta a cinco cadáveres.

San Pedro Cholula, Puebla

El municipio de San Pedro Cholula en Puebla tiene dos panteones sin fosas disponibles: el panteón de la Magdalena y el de Jesús, y otro con 200 espacios libres, en Momoxpan.

Huaquechula, Puebla

El panteón de la comunidad de Huaquechula en el estado de Puebla tampoco tiene espacio para recibir más cadáveres, por lo que los administradores reutilizan las tumbas que tienen una antigüedad de más de 20 años, dijo el presidente auxiliar de Cacaloxúchit, Sergio Reyes.

Tehuacán, Puebla

El Panteón Municipal de Tehuacán ya no recibe más difuntos si no tienen una tumba a perpetuidad. 

30 por ciento de las solicitudes de inhumación mensuales son de personas que no poseen un terreno en el panteón, pero como no hay lugar para más fosas se les niega el servicio y las remite a los cementerios de las juntas auxiliares. 

Esto hizo que el panteón de la junta auxiliar de San Pedro Acoquiaco llegase a su límite (dos mil tumbas) en 2018.

Izúcar de Matamoros, Puebla

El Panteón Municipal de Izúcar de Matamoros en Puebla tiene sus siete mil 80 tumbas ocupadas y solamente se pueden enterrar personas en tumbas familiares. 

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