En el bar El Despecho Puebla un ataque dejó tres personas muertas, cinco heridas y múltiples versiones sin aclarar sobre el móvil del crimen.
El Despecho Puebla fue el centro de la conversación pública tras la balacera registrada la madrugada del 14 de febrero de 2026 a las afueras del bar, ubicado en la zona de Angelópolis. El ataque dejó tres personas muertas y cinco más heridas, pero a más de 36 horas de los hechos, las autoridades no han definido una línea de investigación concluyente y conviven varias versiones sobre el móvil.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE), el ataque ocurrió alrededor de la 1:50 de la madrugada, cuando sujetos armados a bordo de motocicletas abrieron fuego contra un grupo de personas que salía del bar, ubicado sobre el bulevar Osa Mayor, en Angelópolis.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Gisele Ortiz Carreto, de 33 años; Emmanuel Esteban Campaña Sánchez, de 28; y Joaquín Wirth García, de 34. Cinco personas más resultaron lesionadas por arma de fuego y permanecen hospitalizadas con estado de salud reservado.
La Secretaría de Seguridad Pública de Puebla (SSP) informó que el ataque en El Despecho Puebla no fue una riña ni un hecho fortuito, sino una agresión planeada con al menos un mes de anticipación. Según su titular, Francisco Sánchez González, los agresores habrían rentado un departamento cercano para vigilar el lugar y ensayar sus movimientos. Tras el ataque, cuatro presuntos responsables fueron detenidos y se aseguraron dos motocicletas. Estas son las versiones sobre el triple asesinato.
Versión 1: un ataque planeado y dirigido
La versión oficial de la SSP sostiene que la balacera fue cuidadosamente preparada. Las declaraciones de los detenidos, según autoridades, permitieron reconstruir la logística: vigilancia previa, rutas de escape y abandono de las motocicletas tras huir por una barranca.
Esta narrativa refuerza la idea de que el ataque en El Despecho Puebla tenía un objetivo específico, aunque hasta ahora no se ha precisado quién era el blanco ni el motivo.
Versión 2: una confusión en el objetivo
De manera extraoficial, han surgido versiones internas que apuntan a que los agresores habrían confundido a su objetivo. Según estas fuentes, el ataque iba dirigido contra otro hombre que supuestamente viajaba en un vehículo del mismo color que la camioneta Mercedes Benz en la que se encontraban las víctimas.
Bajo esta hipótesis, los tres jóvenes asesinados habrían sido víctimas colaterales. Esta versión choca con la narrativa del ataque planeado durante semanas y ha incrementado la incertidumbre sobre el móvil real.
Versión 3: posible extorsión o vínculo delictivo
Otra línea no confirmada apunta a un presunto cobro de “derecho de piso” al bar o a un posible vínculo del ataque con actividades ilícitas o deudas económicas relacionadas con alguno de los asistentes. Incluso se ha mencionado la posible participación de un menor de edad dentro del grupo agresor.
Hasta el momento, la FGE no ha confirmado ni descartado estas hipótesis y ha señalado que ninguna de las personas fallecidas tenía antecedentes penales, un dato que complica aún más la explicación del ataque en El Despecho Puebla.
El domingo, el gobernador Alejandra Armenta Mier hizo un llamado a frenar las especulaciones alrededor del caso. “Dejemos que se hagan las investigaciones correspondientes para poder aclarar estos hechos y tener muy bien las pistas de cuál fue el móvil. Todo lo que se pueda decir antes es especulación”, dijo el mandatario.
¿Quiénes eran las víctimas del ataque al bar El Despecho Puebla?
Gisele Ortiz Carreto era psicóloga, egresada de la Universidad Iberoamericana Puebla, con formación en terapia EMDR y atención a pacientes con ansiedad y depresión. La universidad confirmó su fallecimiento y exigió justicia.
La Universidad Iberoamericana Puebla confirmó que Gisele Ortiz Carreto era egresada de la licenciatura en Psicología y, a través de un comunicado, hizo un llamado a las autoridades para realizar las indagatorias necesarias que permitan esclarecer lo ocurrido la madrugada del sábado en la zona comercial de Angelópolis. “Exigimos justicia, reparación de los daños para las personas afectadas y garantías del derecho a una vida segura y libre de violencia para todas las personas”, señaló la institución.

Joaquín Wirth García, arquitecto egresado de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), había regresado recientemente de Barcelona, España y trabajaba en un despacho de arquitectura.
La Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) informó en sus redes sociales que Joaquín Wirth García era egresado de esa casa de estudios y se sumó a la exigencia de justicia: “Nos unimos en solidaridad con las familias, exigiendo que los hechos se esclarezcan con absoluta transparencia”. De acuerdo con el Registro Nacional de Profesionistas de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Wirth García obtuvo su título como licenciado en Arquitectura de Interiores en 2018
Emmanuel Esteban Campaña Sánchez era entrenador y coach deportivo, recientemente egresado de Fisioterapia por el Instituto Profesional en Terapias y Humanidades (IPETH).
Así fue la captura de los presuntos sicarios tras la balacera en El Despecho Puebla
La detención de los cuatro presuntos autores materiales de la balacera registrada a las afueras del bar Sala de Despecho, en la Isla de Angelópolis, se logró en menos de dos horas gracias a un operativo coordinado entre autoridades de los tres niveles de gobierno, con apoyo de recursos terrestres y aéreos, así como tecnología de rastreo.
De acuerdo con información proporcionada por el director de la Policía Estatal, Raymundo Garduño, el ataque ocurrió alrededor de la 01:52 de la madrugada. Minutos después, el número de emergencias 911 comenzó a recibir múltiples llamadas de auxilio que alertaban sobre personas heridas por arma de fuego. Tras la agresión, los atacantes huyeron del lugar en motocicletas.
Gabriel N. y Brayan N., este último un adolescente de 17 años, fueron los primeros en ser localizados. Al momento de su aprehensión, se identificaron como “halcones” y señalaron que su función era vigilar la zona, declararon que lo hicieron porque estaban secuestrados y amenazados. Ambos fueron ubicados cuando intentaban ocultarse entre la maleza, como parte del operativo Unidos por Ti, implementado por la policía municipal en coordinación con el Ejército.

En una segunda fase del operativo fueron detectados los otros dos presuntos sicarios, Héctor Hugo N. y Edwin N., quienes al verse perseguidos intentaron escapar a alta velocidad y posteriormente se ocultaron ingresando a una alcantarilla, de la que salieron por una coladera hacia una calle cercana.
Durante los primeros interrogatorios, Gabriel N. y Brayan N. confesaron haber rentado durante casi un mes una vivienda en la colonia San Miguel La Rosa, cerca del sitio del ataque, la cual obtuvieron a través de la plataforma Airbnb. En ese inmueble, señalaron, se planeó la logística del ataque y se estudiaron los movimientos del presunto objetivo.
Tras su captura, los cuatro detenidos fueron valorados por personal médico para descartar lesiones y posteriormente puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado de Puebla, que abrió la carpeta de investigación correspondiente para definir su situación legal y esclarecer el móvil del ataque.
El contexto de homicidios en Puebla
El ataque ocurrido en El Despecho Puebla se da en un contexto contradictorio en materia de violencia homicida en el estado. De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Puebla registró una reducción de 10.7 por ciento en el promedio diario de homicidios dolosos durante enero de 2026, en comparación con el mismo mes de 2025. Pese a esta baja, la entidad se ubicó en el lugar 12 a nivel nacional, con 67 homicidios dolosos registrados entre el 1 y el 31 de enero, lo que representó 4.2 por ciento del total nacional.
La información fue dada a conocer durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, donde también se detalló que Puebla se encuentra entre los estados con menor reducción relativa de este delito en el periodo analizado. A nivel país, las entidades con mayor incidencia fueron Guanajuato, Baja California, Chihuahua, Estado de México, Sinaloa, Morelos y Guerrero, que en conjunto concentraron más de la mitad de los homicidios dolosos.
En el acumulado nacional, las autoridades federales reportaron que entre septiembre de 2024 y enero de 2026 el promedio diario de homicidios dolosos se redujo en 42 por ciento, al pasar de 86.9 asesinatos diarios a 50.9. Sin embargo, el caso de El Despecho Puebla muestra que, aun con descensos estadísticos, la violencia letal sigue presente en zonas de alta actividad comercial y de entretenimiento.



Que tristeza, violencia incontrolable en todo el país y los jóvenes muriendo en éste sinsentido absurdo porque el gobierno no hace su trabajo. Gracias Serendipia 💛💛💛