Niña asesinada en Apatzingán: Alexa, de 8 años, murió tras un ataque contra su padre

Alexa, la niña asesinada en Apatzingán, tenía ocho años y murió dos días después de un ataque armado en el que también fue asesinado su padre. Su familia denuncia que militares se negaron a rescatarla cuando estaba gravemente herida.

Niña asesinada en Apatzingán

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Alexa, la niña asesinada en Apatzingán, tenía ocho años y murió dos días después de un ataque armado en el que también fue asesinado su padre. Su familia denuncia que militares se negaron a rescatarla cuando estaba gravemente herida.

La niña asesinada en Apatzingán, Melody Alexa Pérez García, de ocho años, murió el 15 de octubre de 2026 en el Hospital Infantil de Ciudad Salud. Dos días antes había resultado herida durante un ataque armado contra su vivienda en la comunidad de El Guayabo, municipio de Apatzingán. Su padre, Jorge Luis Pérez Valdovinos, de 36 años, fue asesinado durante la misma agresión, mientras que su hermano de seis años sobrevivió.

La familia de la niña asesinada en Apatzingán denunció que elementos del Ejército Mexicano se negaron a acudir en su auxilio, a pesar de que sus abuelos les explicaron que Alexa había recibido disparos y necesitaba atención médica urgente. De acuerdo con los testimonios publicados por la revista Proceso, los familiares pasaron más de una hora solicitando ayuda antes de decidir rescatarla por su cuenta.

El caso llegó hasta la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien rechazó que exista una orden para que los militares no intervengan ante delitos en flagrancia. Sin embargo, la denuncia de los familiares sobre la actuación de los elementos desplegados en El Guayabo continúa siendo uno de los aspectos que deben esclarecerse.

¿Qué pasó con Alexa, la niña asesinada en Apatzingán?

El ataque ocurrió alrededor de las 23:30 horas del martes 13 de octubre, cuando un grupo de hombres armados ingresó a la comunidad de El Guayabo y disparó contra varias viviendas. Una de las casas atacadas fue la de Jorge Luis Pérez Valdovinos, quien se encontraba acompañado de sus dos hijos, Alexa, de ocho años, y un niño de seis.

De acuerdo con el reportaje de Proceso, Jorge Luis murió durante la agresión y Alexa recibió varias heridas de bala, principalmente en el abdomen. Su hermano menor presenció el ataque y sobrevivió, aunque posteriormente manifestó a su abuela que quería olvidar lo ocurrido aquella noche.

Los disparos se escucharon hasta la vivienda de Nancy y Conrado, padres de Jorge Luis y abuelos de los menores. Al escuchar las detonaciones, Nancy intentó comunicarse por teléfono con su hijo, pero fue Alexa quien finalmente respondió y le informó que habían matado a su papá.

La niña seguía consciente, aunque estaba gravemente herida. Ante la emergencia, sus familiares acudieron a una escuela de la comunidad que era utilizada como instalación militar, con la esperanza de que los soldados pudieran rescatarla y facilitar su traslado a un hospital.

Familia de Alexa denuncia que el Ejército se negó a rescatarla

Nancy relató a Proceso que llegó a las instalaciones militares acompañada de otros familiares y comenzó a pedir ayuda para rescatar a su nieta. Según su testimonio, los elementos del Ejército respondieron que no podían salir porque necesitaban autorización de sus superiores.

La abuela explicó que no les estaba pidiendo enfrentarse a los hombres armados, sino acudir por una niña de ocho años que estaba herida. Sin embargo, aseguró que los militares continuaron negándose a intervenir, pese a que la familia insistió durante más de una hora.

Nancy también denunció que uno de los soldados les sugirió levantarse en armas, una respuesta que provocó su indignación ante la situación que enfrentaban. La mujer relató que los elementos escuchaban sus súplicas, pero no atendían la solicitud de rescate.

Ante la falta de respuesta, familiares y vecinos decidieron acudir por su cuenta a la vivienda atacada, sin saber si los agresores permanecían en la zona. Cuando llegaron, encontraron a Jorge Luis sin vida y a Alexa gravemente herida.

Un joven de aproximadamente veinte años ayudó a trasladar a la menor hasta las instalaciones militares. Según Nancy, el muchacho ingresó con Alexa por una entrada trasera de la escuela, buscando que los soldados finalmente la atendieran.

La abuela aseguró que los militares comenzaron a auxiliarla, pero no la trasladaron inmediatamente a un hospital. Posteriormente, familiares consiguieron comunicarse con elementos militares ubicados en El Mirador, otra comunidad de la región, quienes habrían gestionado la solicitud de un helicóptero.

De acuerdo con su testimonio, Alexa resultó herida alrededor de las 23:30 horas y un médico llegó aproximadamente a las 02:00 de la madrugada, dos horas y media después de la agresión.

Las acusaciones contra los militares corresponden a los testimonios de la familia y requieren una investigación para determinar qué ocurrió durante esas horas, cuáles fueron las instrucciones recibidas por los elementos y si existieron omisiones en la atención de la emergencia.

Alexa murió dos días después del ataque armado

Mientras su familia buscaba ayuda, Alexa permaneció consciente y continuó preguntando por su padre. Nancy recordó que, incluso después de haber informado a sus abuelos que Jorge Luis había muerto, la niña seguía preocupada por él.

«¿Y mi papá?», preguntaba Alexa, de acuerdo con el testimonio de su abuela publicado por Proceso. Nancy también relató que, mientras discutía con los militares por la falta de auxilio, escuchó que su nieta le decía «ya, abuela, ya», aparentemente intentando que dejara de reclamarles.

Finalmente, la menor fue trasladada al Hospital Infantil de Ciudad Salud, en Charo, Michoacán, donde permaneció internada debido a la gravedad de sus heridas. Su madre, quien vivía en Tijuana, viajó para reunirse con ella, pero cuando llegó al hospital Alexa ya estaba inconsciente, según relató Nancy.

La niña murió alrededor de las 06:00 horas del jueves 15 de octubre, dos días después de la agresión. Su muerte elevó a dos el número de integrantes de la familia fallecidos durante el ataque y dejó como sobreviviente a su hermano menor, quien había presenciado lo ocurrido.

El padre de Alexa había regresado de Estados Unidos después de cinco años

Jorge Luis Pérez Valdovinos tenía 36 años y había pasado cinco años trabajando en Estados Unidos, desde donde enviaba dinero para contribuir a la alimentación y los estudios de sus hijos. De acuerdo con Proceso, regresó a México el 31 de agosto de 2026 porque quería reencontrarse con ellos y pasar tiempo con sus padres.

Cuando Jorge Luis se fue a Estados Unidos, Alexa tenía apenas tres años. Después de cinco años separados, padre e hija pudieron volver a convivir, pero su reencuentro duró aproximadamente siete semanas antes de que ambos fueran víctimas del ataque armado.

Nancy relató que había advertido a su hijo sobre la violencia que afectaba a El Guayabo y le había recomendado no regresar. Sin embargo, Jorge Luis quería estar cerca de su familia y comenzar una nueva etapa en México, donde estaba organizando una pequeña tienda con ayuda de una familiar para obtener ingresos.

El asesinato también dejó consecuencias para su hijo menor, quien tenía seis años y presenció la agresión. Según el testimonio de su abuela, el niño ha expresado que quiere olvidar lo ocurrido con su padre, mientras la familia enfrenta la pérdida de Jorge Luis y Alexa.

¿Qué dijo Claudia Sheinbaum sobre la niña asesinada en Apatzingán?

El lunes 19 de octubre, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre las denuncias de habitantes de Apatzingán que aseguran que elementos militares no intervienen durante ataques del crimen organizado.

Un periodista de Proceso mencionó el caso de Alexa y explicó que sus familiares denunciaban que los soldados se habían negado a acudir durante la agresión, aunque posteriormente participaron en las labores para trasladar a la niña herida.

Sheinbaum rechazó que exista una orden general para que los militares no intervengan ante delitos en flagrancia. La presidenta explicó que las fuerzas federales deben actuar conforme a sus atribuciones legales y las disposiciones del sistema penal acusatorio.

La respuesta presidencial contrasta con el testimonio de Nancy y Conrado, quienes aseguran que existen videos del momento en que acudieron a solicitar auxilio y los militares presuntamente se negaron a intervenir.

Nancy pidió que la presidenta pudiera ver esas grabaciones y acudir personalmente a Apatzingán para conocer las condiciones de inseguridad que enfrentan los habitantes. También solicitó que las autoridades investiguen la actuación de los elementos militares durante la noche del ataque.

Aunque posteriormente hubo participación militar en el traslado de Alexa, ese hecho no resuelve por sí mismo la denuncia sobre la falta de auxilio durante los primeros momentos de la emergencia. Para esclarecer lo ocurrido es necesario establecer los tiempos de respuesta, las decisiones tomadas y las condiciones en las que se encontraban los elementos desplegados en la comunidad.

El Guayabo, una comunidad de Apatzingán afectada por el crimen organizado

La muerte de Alexa ocurrió en una comunidad que desde meses atrás enfrentaba ataques armados y amenazas relacionadas con grupos del crimen organizado. El Guayabo se encuentra aproximadamente a veinte kilómetros de la cabecera municipal de Apatzingán, en la región de Tierra Caliente, Michoacán.

Los habitantes han denunciado la presencia de hombres armados, ataques con drones que presuntamente arrojan explosivos y la colocación de minas en caminos rurales. Estas condiciones han provocado que familias abandonen sus viviendas por temor a nuevas agresiones.

En junio de 2026, medios locales documentaron el desplazamiento de habitantes de El Guayabo y otras comunidades cercanas, donde la violencia había afectado las actividades cotidianas y la movilidad de la población.

La situación también había sido reconocida por las autoridades federales. El 3 de julio, el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, informó sobre operaciones de desminado en rutas de la región, incluida El Guayabo, ante la presencia de artefactos explosivos improvisados.

Estos antecedentes muestran que la violencia en la comunidad era conocida antes del ataque contra Jorge Luis y sus hijos. Sin embargo, la presencia de elementos militares en la zona no evitó la agresión ni, según la denuncia familiar, garantizó que Alexa recibiera auxilio oportuno.

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