El asesinato de Gail Castro en Ensenada, Baja California, ha desatado nuevas interrogantes sobre la violencia ligada al crimen organizado en Sinaloa.
El asesinato de Gail Castro el pasado 28 de marzo en Ensenada, Baja California, es un episodio más en lo que parece ser una escalada de violencia relacionada con el crimen organizado en Sinaloa. Castro, de 32 años, fue atacado a balazos cuando salía del restaurante Villa Marina. Dejó a su esposa, Brianda Sánchez, y a su hijo de tres años.
Aunque su nombre no era ampliamente conocido fuera de Culiacán o de su círculo de seguidores, en redes sociales era una figura influyente. Bajo el nombre de Gail Castro, contaba con 418 mil seguidores en Instagram y 130 mil en YouTube. Su contenido destacaba por mostrar una vida de lujos, viajes y autos de alta gama, un estilo de vida que lo vinculó con un grupo criminal identificado como “Los Sapitos”.
¿El asesinato de Gail Castro está relacionado con los volantes que cayeron en Culiacán?
En enero de este año, volantes lanzados desde avionetas en Culiacán acusaron a varios influencers y figuras del entretenimiento de ser financiadores y colaboradores de “Los Sapitos”. El mensaje en los volantes advertía a la ciudadanía que se alejara de estos personajes y dejara de consumir su contenido, pues presuntamente estaban involucrados en actividades ilícitas.
Entre los mencionados en estos volantes estaba Marcos Eduardo Castro, hermano de Gail, más conocido en internet como Markitos Toys, y Kevin Castro, alias El Chivo. Markitos Toys es un influencer con 4.2 millones de suscriptores en YouTube y 5.3 millones de seguidores en Instagram. Al igual que su hermano, ha mostrado su afición por los autos de lujo, los viajes y el dinero.
Sin embargo, la notoriedad de Markitos Toys va más allá de sus publicaciones en redes. Ha defendido abiertamente su amistad con Néstor Isidro Pérez Salas, alias El Nini, quien fue jefe de seguridad de Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa dirigida por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Esta relación ha puesto a la familia Castro en el centro del conflicto entre dos grupos criminales que luchan por el control del narcotráfico en la región: los seguidores de El Chapo y los de Ismael “El Mayo” Zambada.
Ataques y advertencias antes del asesinato de Gael
La violencia contra la familia Castro no comenzó con el asesinato de Gail. Desde el año pasado, los negocios de Markitos Toys han sido blanco de ataques. En noviembre de 2024, el restaurante Ranch Roll, propiedad de Marcos Eduardo, fue incendiado, presuntamente por su apoyo a Los Chapitos. En diciembre, Marcos decidió salir de México, aunque aún mantuvo actividad en redes sociales.
En enero de este año, la casa de sus padres en la colonia Barrancas, en Culiacán, fue atacada a balazos. Y en marzo, ocurrió el asesinato de Gail. Estos hechos han sido interpretados como parte de la guerra que enfrenta a los cárteles en Sinaloa.
Tras el asesinato de Gail Castro, la tensión aumentó. En redes sociales circuló una imagen del funeral donde aparecían varias personalidades del mundo digital, incluidos Markitos Toys, KC y José Ismael, alias Conejo Toys. También estaba presente El Hurtado, amigo cercano de la familia desde la adolescencia.
Días después, apareció una manta colgada en un puente de Sinaloa con una amenaza directa: “Quien pise Culiacán de los Toys con gusto lo esperaremos. Ya no queremos ratas y sapos”. La firma de la manta llevaba las iniciales MF, lo que llevó a especulaciones sobre la posible autoría de Mayito Flaco, hijo de El Mayo Zambada. Sin embargo, la autenticidad del mensaje no ha sido confirmada por las autoridades.
Las consecuencias de la ola de violencia en Sinaloa
El asesinato de Gail Castro se inscribe en una ola de violencia que ha sacudido a Sinaloa desde septiembre de 2024. La confrontación entre los hijos de El Chapo y los seguidores de El Mayo ha dejado más de 600 homicidios y cerca de 800 desapariciones forzadas. La escalada de violencia no solo ha afectado a las familias de los involucrados, sino que también ha golpeado la economía de la región. De acuerdo con el medio local El Debate, las pérdidas económicas ascienden a más de 30 mil millones de pesos debido a la inestabilidad generada por el conflicto.
Pese a la gravedad de la situación, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha minimizado la crisis. En una declaración que quedó registrada en video, se mostró incómodo con el reporte de pérdidas económicas y pidió que la lámina de la presentación fuera cambiada: “Cámbienme ya ese, está muy feo, cámbienme”.
Influencers asesinados: un patrón en aumento
El asesinato de Gail Castro no es un hecho aislado. En los últimos meses, varios influencers han sido víctimas de la violencia en México. Entre ellos se encuentran El Pinky, El Gordo Peruci, El Jasper y El Chilango. Todos ellos compartían un estilo de vida similar: redes sociales llenas de lujo y una supuesta cercanía con grupos criminales.
El caso de Gail Castro refuerza una tendencia preocupante: la exposición de ciertos influencers en redes sociales los ha convertido en objetivos en medio de la disputa entre cárteles. La mezcla de fama, dinero y vínculos con el crimen organizado los pone en riesgo constante.
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