Mitos sobre la diabetes: cinco creencias falsas y qué hacer si tienes esta enfermedad

Los mitos sobre la diabetes pueden dificultar el diagnóstico y el tratamiento que se necesita en esta enfermedad. Conoce cuáles son las creencias falsas más comunes, qué alimentos puedes consumir y qué hacer para cuidar tu salud si recibes un diagnóstico.

Mitos sobre la diabetes

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Los mitos sobre la diabetes pueden dificultar el diagnóstico y el tratamiento que se necesita en esta enfermedad. Conoce cuáles son las creencias falsas más comunes, qué alimentos puedes consumir y qué hacer para cuidar tu salud si recibes un diagnóstico.

Los mitos sobre la diabetes pueden provocar que las personas retrasen su diagnóstico o sigan un tratamiento inadecuado. Muchas ocasiones personas que tienen esta enfermedad abandonan su tratamiento o adoptan restricciones alimentarias innecesarias, solo por la desinformación que hay. 

Una creencia ampliamente compartida es que la diabetes es provocada por un gusano que vive dentro del cuerpo. También existen quienes aseguran que los remedios naturales pueden curarla o que las personas diagnosticadas deben dejar de comer tortillas, pan y frutas. Sin embargo, estas afirmaciones no tienen sustento científico y algunas pueden poner en riesgo la salud.

De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la diabetes es una enfermedad crónica que requiere seguimiento médico. A continuación, explicamos cinco mitos sobre la diabetes, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y qué medidas pueden tomar las personas que viven con esta enfermedad para cuidar su salud.

¿Qué es la diabetes? Cero mitos sobre la diabetes

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen tres tipos principales de diabetes:

  1. Diabetes tipo 1: Esta ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error las células del páncreas que producen insulina. Por esta razón, el organismo deja de producirla y las personas que viven con este tipo de diabetes necesitan administrarse diariamente una dosis. Recuerda que no todas las personas necesitan la misma cantidad, por eso mismo no te auto mediques.
  2. Diabetes tipo 2: Es la más frecuente. Se presenta cuando el organismo no utiliza adecuadamente la insulina o no produce la cantidad suficiente para mantener los niveles de glucosa bajo control. Por eso mismo se tiene una inestabilidad de glucosa en la sangre, muchas veces no es necesario inyectarse insulina, con un buen tratamiento se puede regular la azúcar en el cuerpo.
  3. Diabetes gestacional: aparece durante el embarazo, cuando los niveles de glucosa en la sangre aumentan por encima de lo normal. Aunque puede desaparecer después del parto, las mujeres que la presentan tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 posteriormente.

Síntomas y diagnóstico de la diabetes: ¡no caigas en mitos!

Los síntomas pueden variar dependiendo del tipo de diabetes y de cada persona. En algunos casos aparecen rápidamente, mientras que en otros pueden tardar años en manifestarse. Incluso hay personas que viven con diabetes tipo 2 sin presentar molestias evidentes.

Algunos síntomas más comunes son:

  1. Tener mucha sed.
  2. Orinar con mayor frecuencia, incluso durante la noche.
  3. Sentir hambre constantemente.
  4. Bajar de peso sin intentarlo.
  5. Presentar cansancio frecuente.
  6. Tener visión borrosa.
  7. Sentir hormigueo o entumecimiento en las manos y los pies.
  8. Presentar heridas que tardan en cicatrizar.
  9. Tener infecciones con mayor frecuencia.

En caso de presentar alguno de estos síntomas, recuerda que no significa que ya tengas algún tipo de diabetes. Es necesario asistir con tu médico de cabecera para que te realicen los estudios necesarios y así poder determinar si hay un padecimiento. Recuerda que también existe Salud Casa por Casa para los chequeos. 

¿Cómo se diagnostica la diabetes?

La diabetes se diagnostica mediante análisis de sangre que permiten conocer los niveles de glucosa. Entre las pruebas más utilizadas se encuentran:

  1. Hemoglobina glucosilada (HbA1c): mide el promedio de glucosa en la sangre durante los últimos dos o tres meses. Un resultado de 6.5 por ciento o más puede indicar diabetes.
  2. Glucosa en ayunas: mide la cantidad de azúcar en la sangre después de no haber consumido alimentos durante al menos ocho horas. Un resultado de 126 miligramos por decilitro (mg/dL) o más puede indicar diabetes.
  3. Prueba de tolerancia a la glucosa: mide cómo responde el organismo después de consumir una bebida con una cantidad determinada de glucosa. Un resultado de 200 mg/dL o más, dos horas después de tomarla, puede indicar diabetes.

Los resultados deben ser interpretados por un profesional de la salud, no te automediques. 

¿Qué hacer si te diagnostican diabetes? Seis pasos para cuidar tu salud

Recibir un diagnóstico de diabetes no significa que una persona deba dejar de realizar sus actividades cotidianas o renunciar a los alimentos que uno disfruta. Sin embargo, sí implica establecer hábitos y seguir un tratamiento para mantener los niveles de glucosa bajo control. Recuerda que no es recomendable seguir mitos sobre la diabetes.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y otros organismos de salud recomiendan mantener un seguimiento médico y adoptar medidas para prevenir complicaciones.

Estos son seis pasos que pueden ayudar a cuidar la salud:

1. Sigue el tratamiento indicado por tu médico.

Es importante tomar los medicamentos en las dosis y horarios establecidos. Algunas personas necesitan medicamentos orales, otras requieren insulina. En determinados casos, se utilizan ambos tratamientos. No se deben modificar las dosis ni suspender los medicamentos sin consultar previamente con un médico.

2. Mantén una alimentación equilibrada.

Tener diabetes no significa dejar de comer carbohidratos o eliminar todos los alimentos que contienen azúcar. Lo recomendable es establecer un plan de alimentación que considere las necesidades de cada persona, las porciones y la cantidad de carbohidratos que consume.

3. Realiza actividad física 

Realizar ejercicio como caminar, andar en bicicleta, nadar o practicar alguna actividad física puede ayudar a mejorar la respuesta del organismo a la insulina y controlar los niveles de glucosa. El tipo y la intensidad del ejercicio deben adaptarse a las condiciones de salud de cada persona.

4. Monitorea tus niveles de glucosa.

Dependiendo del tratamiento, el médico puede recomendar medir los niveles de azúcar en la sangre mediante un glucómetro o un monitor continuo de glucosa. Llevar un registro permite identificar cambios y ajustar el tratamiento cuando sea necesario.

5. Acude a revisiones médicas periódicas.

Como mencionamos al inicio, es necesario acudir con un médico de cabecera, porque será necesario revisar la glucosa y que se lleve correctamente el tratamiento. Además es importante vigilar la presión arterial, el colesterol, la función renal, la salud de los ojos y el estado de los pies. Estas revisiones ayudan a detectar complicaciones oportunamente.

6. Evita fumar y limita el consumo de alcohol.

El tabaquismo aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y otras complicaciones relacionadas con la diabetes. Además, el alcohol puede provocar cambios en los niveles de glucosa, especialmente en personas que utilizan insulina o determinados medicamentos.

Cinco mitos sobre la diabetes

La desinformación sobre la diabetes puede provocar que los pacientes no acudan a tiempo para tener un buen tratamiento. Tan solo muchos de los pacientes abandonan sus tratamientos o tan solo se restringen por no saber lo que sí necesitan. Por eso mismo, es importante identificar las creencias falsas y conocer qué dice la evidencia médica.

1. La diabetes es provocada por un gusano que vive dentro del cuerpo

La diabetes no es provocada por un gusano, parásito o microorganismo que se aloja en el organismo. Se trata de una enfermedad relacionada con la producción de insulina o con la capacidad del cuerpo para utilizarla correctamente. Por ejemplo, en la diabetes tipo 1, el sistema inmunitario destruye por error las células del páncreas encargadas de producir insulina, por eso hay un desbalance con la producción correcta de insulina en el cuerpo. Por otro lado, en la diabetes tipo 2, el organismo desarrolla resistencia a esta hormona o no produce suficiente para regular la glucosa. 

2. Las personas con diabetes no pueden comer fruta

Las personas con diabetes sí pueden consumir frutas. Estos alimentos contienen vitaminas, minerales, fibra y otros nutrientes que forman parte de una alimentación equilibrada.

Sin embargo, algunas frutas contienen carbohidratos que pueden elevar los niveles de glucosa en la sangre. Únicamente es importante cuidar las porciones y considerar la cantidad total de carbohidratos que se consumen durante el día.

3. Los remedios naturales pueden curar la diabetes

Los tés, jugos, plantas medicinales y otros remedios naturales no han demostrado curar la diabetes. Aunque algunos alimentos pueden formar parte de una alimentación saludable, no sustituyen los medicamentos ni los tratamientos indicados por un médico.

Recurrir a tratamientos naturistas sin respaldo científico puede ocasionar complicaciones, especialmente cuando las personas abandonan sus medicamentos convencionales.

4. Si te sientes bien, ya no necesitas medicamentos

La ausencia de síntomas no significa que la diabetes haya desaparecido. En particular, la diabetes tipo 2 puede avanzar durante años sin provocar molestias evidentes.

Los medicamentos ayudan a mantener los niveles de glucosa bajo control y a reducir el riesgo de complicaciones. Si una persona deja de tomarlos por decisión propia, sus niveles de azúcar pueden aumentar aunque se sienta bien. En caso de dejar de sentir con más intensidad los síntomas, el médico podrá disminuir las dosis. 

5. Las personas con diabetes deben dejar de comer tortillas, pan y postres

Tener diabetes no significa eliminar por completo las tortillas, el pan o los postres. Estos alimentos contienen carbohidratos, que pueden elevar los niveles de glucosa, pero pueden incluirse en la alimentación si se controlan las porciones y se consideran dentro del plan nutricional. Recuerda que lo importante es evitar los excesos y no exceder las porciones que son correctas a tu plan de alimentación. 

Señales de alerta 

A pesar de que la diabetes se puede controlar mediante medicamentos y buenos hábitos, aun así hay complicaciones que necesitas revisar. Una de las complicaciones más comunes puede ser la cetoacidosis diabética, la cual puede ser una complicación grave cuando el cuerpo ya no tiene suficiente insulina y comienza a producir cetonas. Esto puede originarse por distintos factores, sin embargo es peligroso en caso de sentir lo siguiente: 

  1. Sed intensa y necesidad de orinar constantemente.
  2. Náuseas y vómitos.
  3. Dolor abdominal.
  4. Respiración rápida o profunda.
  5. Aliento con olor afrutado.
  6. Cansancio extremo.
  7. Piel y boca secas.
  8. Dificultad para respirar.

Si una persona presenta varios de estos síntomas, debe acudir inmediatamente a urgencias, este problema no puede ser tratado en casa. 

Otro de los conflictos que puede generar un mal tratamiento es la hipoglucemia, esta ocurre cuando los niveles de glucosa bajan demasiado. Entre sus señales están los temblores, sudoración fría, hambre repentina, dolor de cabeza, mareos y confusión.

Cuando la glucosa desciende a niveles muy bajos, puede provocar convulsiones o pérdida del conocimiento. En estos casos se necesita atención de emergencia, recuerda si la persona está inconsciente, no se le deben dar alimentos ni bebidas por la boca.

¿La diabetes tiene cura, es hereditaria y se puede prevenir?

En la actualidad, la diabetes no tiene una cura definitiva. Sin embargo, puede controlarse mediante medicamentos, alimentación equilibrada, actividad física y seguimiento médico.

En algunos casos de diabetes tipo 2, las personas pueden mantener niveles de glucosa por debajo del rango de diabetes durante un periodo sin utilizar medicamentos para reducirla. Esto no significa que la enfermedad esté curada, ya que puede reaparecer. 

¿La diabetes es hereditaria?

La genética puede aumentar la probabilidad de desarrollar diabetes, especialmente cuando existen antecedentes familiares. Sin embargo, tener padres o hermanos con esta enfermedad no significa que necesariamente se desarrollará.

En la diabetes tipo 2 también influyen factores como la edad, la alimentación, la actividad física y otras condiciones de salud. Además recuerda que la  diabetes tipo 1 no puede prevenirse actualmente. Si es posible reducir o retrasar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 mediante las recomendaciones proporcionadas anteriormente. 



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