A una semana del sismo: explicaciones, recuentos y esperanza

Por qué tiembla la tierra;
por qué las hondas mares se embravecen,
dó sale a mover guerra
el cierzo, y por qué crecen
las aguas del Océano y descrecen

FRAY LUIS DE LEÓN. Oda a Felipe Ruiz

Es 19 de septiembre de 2017. Margarita trabaja desde casa y acababa de sentarse a iniciar sus labores. Siente un movimiento brusco, una fuerza vertical que la empuja hacia arriba. La alerta sísmica suena un momento después; la iglesia que está enfrente de su casa empieza a tronar, se caen algunos acabados. Margarita no tiene a dónde correr y lo único que dice es “ya valí madres”.

Margarita sabe que si no sale antes del sismo no hay escapatoria, cuando suena la alerta sísmica no baja, se quedan en casa con sus gatos y sus perros. Tienen más probabilidades de sobrevivir en su casa que saliendo a la calle.

El movimiento empieza a disminuir, ahora solo siente cómo oscila el piso a sus pies… Sabe que el peligro ha pasado, para ella fue menos intenso y más corto que el sismo de hace 32 años, el del 19 de septiembre de 1985.

Margarita sabe el riesgo que implica quedarse en su casa: tenía seis años cuando ocurrió el sismo del 85, salieron corriendo cuando empezaron a caer los ladrillos en su casa, su hermana como pudo cerró el gas y la sacó, no podía sostenerse de pie. Al salir vieron cómo el edificio en la otra calle se estaba derrumbando.

Este 19 de septiembre de 2017, los reportes empiezan: un sismo de 7.2 grados con epicentro ubicado 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, Morelos y con una profundidad de 57 kilómetros.  Esa fue la razón por la que no sonó la alerta: era un sismo intraplaca profundo.

Apenas el pasado 7 de septiembre, ocurrió el mayor sismo en la historia de México: con magnitud de 8.2 grados dentro de la Placa de Cocos, pero a 133 kilómetros al suroeste de Pijijiapan, Chiapas.

En México todos los días ocurren sismos de pequeña intensidad y algunos de mediana intensidad. En el Cinturón de Fuego del Pacífico,  situado en las costas del océano Pacífico, se localizan las zonas de subducción más importantes del mundo, lo que ocasiona una intensa actividad sísmica y volcánica en las regiones que abarca.

Durante 2016 el Servicio Sismológico de la UNAM registró 15 mil 281 sismos, que ocurrieron de la siguiente forma:

  • 514 con magnitud menor a 2.9
  • 13 mil 289 con magnitudes entre 3 y 3.9
  • Mil 472 de magnitud entre 4 y 5.9
  • Seis eventos mayores a seis y menores a 6.9

¿POR QUÉ TIEMBLA TANTO EN MÉXICO?

Las placas tectónicas son las estructuras que constituyen la corteza terrestre; estas placas flotan sobre la astenósfera.

El movimiento de las placas crea tres tipos de límites tectónicos: límites convergentes, donde las placas se acercan unas a otras; límites divergentes, donde se separan; y límites transformantes, donde las placas se mueven de lado en relación unas con otras. Los límites convergentes también tienen lugar cuando una placa oceánica se hunde bajo la placa continental en un proceso llamado subducción.

Un sismo es el movimiento brusco de la tierra en la litosfera como consecuencia de la liberación de energía en el interior de la Tierra. Esta energía se transmite a la superficie en forma de ondas sísmicas que se propagan en todas las direcciones.

Zonas de subducción

México está ubicado sobre cinco placas tectónicas: Caribe, Pacífico, Norteamérica, Rivera y Cocos. Estas últimas dos se encuentran en subducción (se hunden)  debajo de la placa de Norteamérica. La placa de Rivera se subyace debajo de  Jalisco y Colima, mientras que Cocos lo hace debajo de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Al sur de Chiapas y en Centroamérica, la placa de  Cocos continúa, pero subyace debajo de la placa del Caribe.

Placas Tectónicas de México. Foto: Servicio Sismológico Nacional.

Los sismos de subducción ocurren por la fricción entre la placa Norteamericana y las placas oceánicas de Cocos y Rivera, a lo largo de su zona de contacto. El sismo del 19 de septiembre de 1985 tuvo su origen en este movimiento.

Los sismos intraplaca profundos son peligrosos pero de menor magnitud, ocurren a profundidades mayores a 40 kilómetros dentro de las placas subducidas de Rivera y Cocos; han producido graves daños por estar dentro de las zonas que están dentro  del eje volcánico. El sismo del 19 de septiembre de 2017 ocurrió en la placa subducida.

Sismo del 19 de septiembre de 2017
Sismo del 7 de septiembre de 2017

Los sismos corticales ocurren dentro de la placa Norteamericana, son sismos Intraplaca y superficiales (35 kilómetros de profundidad a lo mucho). Sus magnitudes son menores y ocurren principalmente a lo largo del Eje Volcánico Mexicano, un ejemplo de estos sismos son los de Acambay de 1912 que tuvo una magnitud de 7.0 y ocasionó grandes daños en los pueblos de Acambay, Tixmadejé y Ciudad de México.

Los sismos interplaca ocurren entre las placas de Norteamérica y Pacífico, a lo largo de las fallas de Cerro Prieto e Imperial al norte de Baja California; son sismos muy superficiales que llegan a alcanzar la magnitud 7 y a causar grandes daños. Un ejemplo de este tipo es el sismo ocurrido a 60 kilómetros al Sureste de Mexicali con una magnitud de 7.2 y profundidad de 10 kilómetros, ocurrido el 4 de abril de 2010. Las fallas al norte de Baja California se conectan con el sistema de fallas de San Andrés.

Dos regiones donde no se tenía evidencia convincente de la ocurrencia de grandes sismos durante los últimos 117 años. Dos de estás regiones se encuentran en el Graben el Gordo (GEG), frente a las costas de Colima; Costa Grande de Guerrero, y en el  Golfo de Tehuantepec, en el estado  fue donde se origino el último sismo, catalogado como el mayor de la historia del país. Estas regiones se denominan brechas sísmicas por la ausencia de grandes sismos. Foto: Servicio Sismológico Nacional.

¿EPICENTRO EN CIUDAD DE MÉXICO?

El sábado 9 de septiembre, a las 21:54 horas, Guillermo Velázquez estaba platicando con su amigo Alex. Sintieron un temblor muy corto, pero demasiado fuerte. Fue diferente a todos los demás por el tipo de movimiento: de arriba hacia abajo. Los reportes por parte de usuarios empezaron a llegar por Twitter, la alerta sísmica no se había activado, todos los reportes tenían algo en común: eran del sur de la ciudad. Era un sismo local y el epicentro ocurrió casi a sus pies, tuvo una magnitud de 2.6 a 3 kilómetros al sureste de Tlalpan, en la Ciudad de México.

Los sismos en la Ciudad de México son mas frecuentes de lo que se piensa: son cortos (apenas de unos segundos de duración), de poca magnitud y de poca energía. Desde 1999, 73 sismos han tenido su epicentro en la capital del país.

Hay varias hipótesis: se cree que es por la reactivación de fallas antiguas, o que ocurren por la acumulación de tensión regional, o que el hundimiento del Valle de México podría originar tensiones que, si bien no generan propiamente los sismos, sí pueden detonarlos. También existe la hipótesis de que los grandes sismos generados en la costa pudieran dar lugar a condiciones de desequilibrio y desencadenar sismos locales, Xyoli Pérez Campos nos dice que no se puede ni negar ni afirmar, pero se está estudiando si hay una relación entre el sismo del Golfo de Tehuantepec con el sismo de Tlalpan. Tampoco hay que perder de vista que la cuenca del valle de México se localiza en el centro del Eje Volcánico Transversal.

El Servicio Sismologico Nacional publicó con el informe del sismo de Tlalpan el catálogo de sismos: 52 sismos de 2006 a la fecha con magnitudes que van de 1.3 grados a 3.9 ocurridos en el Valle de México y 44 ocurridos en el Eje Volcánico Central que no se tomaron en consideración para la realización del mapa.

No se pueden predecir sismos, pero hay zonas en las que son propensos a ocurrir; son zonas donde no han ocurrido sismos grandes en mas de 100 años y que acumulan energía que tendrá que ser liberada como un sismo. Esto no solamente ocurre en las brechas sísmicas, puede venir de cualquier lugar de la zona de subducción o de las placas subyacentes a lo largo del eje volcánico central.

Las ondas sísmicas se atenúan conforme se alejan del lugar del epicentro pero el caso de la Ciudad de México es diferente: debido al suelo lacustre, las ondas sísmicas se amplifican en medios elásticos (un ejemplo de medio elástico es el agua y hay que recordar que el sonido viaja más rápido en el agua que en otros medios).

Desde 1900 hasta la fecha han sido registrado 209 sismos en México: 124 con magnitud entre 6.5 y 6.9; 79 sismos de 7 a 7.9; cuatro sismos de 8 y 8.1 y dos de 8.2.

Sismos de 1900 a la fecha. Magnitud 6.5 a 8.2. Fuente: mapa digital de INEGI; elaboración propia.

A UNA SEMANA DEL 19 DE SEPTIEMBRE: #FUERZAMÉXICO

Desde 1985, en México se ha avanzado en la protección civil, existen códigos de construcción creados para evitar que los edificios se colapsen, pero la avaricia de las inmobiliarias, la calidad de los materiales de construcción y la corrupción trajeron como consecuencia la pérdida de vidas y patrimonio.

Tras el sismo del 19 de septiembre de 2017, la sociedad civil es la que está dando la batalla en la búsqueda de personas vivas, la ayuda se desbordó y en muchos lugares informan que ya no faltan personas, comida, ni agua. El gobierno está mejor organizado y respondió de inmediato a la tragedia.

#FuerzaMéxico, que aún hay esperanza.

One Comment Add yours

  1. Felipe dice:

    Qué atinada explicación. Gracias por ayudarnos a entender por qué tiembla tanto en México.!

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