El Secretario de Infraestructura que reparte casas de campaña

El hombre encargado de la infraestructura del país reía mientras entregaba una casa de campaña y una lona a un hombre que perdió su casa

Gerardo Ruiz Esparza, Secretario de Comunicaciones y Transportes, en el Foro del Transporte Internacional 2017, realizado en Leipzig, Alemania. Foto: Foro Internacional del Transporte

En los últimos años he intentado seguir de cerca la administración de Gerardo Ruiz Esparza en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Es, sin duda, el personaje clave e intocable de Enrique Peña Nieto; no de la Presidencia nada más, sino de años, desde aquellos en que la vida lucía distinta para ellos, allá en el Estado de México.

El Secretario terminará felizmente su cargo federal y eso se ve en las tantas fotos que sube a su cuenta de Twitter. Luego del socavón que se abrió en una carretera recién estrenada en Morelos y que costó más de lo planeado -caso que para el Presidente Peña no es muestra de corrupción- por días se pidió su renuncia desde muchos frentes.

A pesar de que esa anomalía costó la vida de dos hombres, el Secretario parece haber superado ese episodio.

Luego, vino el temblor. Hubo una foto de él que al inicio me provocó risa, después me enojé pero finalmente, quedé triste.

En ella, el hombre encargado de la infraestructura del país reía mientras entregaba una casa de campaña y una lona a un hombre que perdió su casa.

Esa imagen es la que refleja su actuar en la SCT. Ha defendido todos sus proyectos en nombre de su propia rectitud.

Sucedió con Higa y canceló un proyecto para no crear más dudas. Sucedió con OHL y mandó a hacer una auditoría.

Y sucede cada que defiende la transparencia de su Secretaría.

Porque así como durante años en cada foro presume y presume “el logro” de la Reforma en Telecomunicaciones y Radiodifusión (la primera inversión de AT&T), siempre sostiene que la SCT ha logrado tener en su portal digital todos los contratos celebrados.

Como primer punto, ese ni siquiera sería un logro de la Secretaría, es una obligación, así que ni hay que presumirlo y mucho menos, es algo de lo que pueda esperar aplausos.

En el segundo punto está la pregunta que muchos nos hacemos (y muy seguido) al trabajar con las plataformas de transparencia y las dependencias: ¿qué entienden por acceso a la información?

Si uno ingresa al portal de la SCT en el apartado de Transparencia, aparecen el Portal de Obligaciones de Transparencia (POT), la base de solicitudes de información y una liga a la Plataforma Nacional de Transparencia.

Y eso no es la transparencia que tanto presume Ruiz Esparza. En el Portal de Obligaciones de Transparencia (POT) no están todos los contratos que celebran, en la base de solicitudes de información nos encontraremos con las reservas y si se opta por la plataforma, de antemano sabes que la SCT es una dependencia que toma todo el plazo posible para entregar la información solicitada, incluso todo el día en que se supone ya tienen que entregar la información.

Si luego de eso se corrió con la suerte de que la información sí es efectivamente pública, ni el máximo plazo permite a la SCT ser amigable en la presentación de la información.

Me ocurrió recientemente con la información de sus gastos en publicidad oficial; yo pedí datos desagregados de los medios contratados, el monto que se había pagado a cada uno, la campaña y el servicio solicitado.

La SCT me entregó una hoja escaneada que parecía una copia de una copia. Me puso el monto total y en un párrafo, todo junto, los medios a los que contrató.

Las demás secretarías por lo menos se esforzaron en copiar en Word una tabla de Excel.

Y me pasó con el seguimiento del Plan Nacional de Infraestructura (PNI) otro de sus actos presumidos. Me entrega un cúmulo de documentos, unos poco legibles y todos en distinto formato, cuando pedí el seguimiento de la SCT del cumplimiento del Plan que en su momento se dijo, era de los motores económicos más importantes del sexenio de Peña Nieto.

Tristemente, la sonrisa de Ruiz Esparza sigue ahí, intocable como él en el gabinete. Ya presumió el PNI, ya presumió el Nuevo Aeropuerto. Ya se defendió del socavón, de Higa, de OHL. Ya defendió y sigue defendiendo la transparencia de la SCT.

No dudo que en los meses siguientes, tenga el valor de presumir la entrega de unas resistentes casas de campaña.

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