Del acoso sexual laboral

¿Te ha pasado que en tu trabajo el jefe o tu compañero de trabajo te mira de forma lasciva? ¿Te invita a salir? ¿Te “chulea” la ropa o el cuerpo? ¿Te muestra imágenes sexuales haciéndose el “chistoso”? ¿Te abraza de forma invasiva e irrespetuosa? ¿Busca el más mínimo pretexto para quedarse contigo a solas? ¿Te jala o te pellizca? ¿Directamente te cuestiona si tendrías relaciones sexuales con él?

Este tipo de comportamiento por parte de los compañeros de trabajo, jefes o superiores es muy común en el ámbito laboral y se puede presentar como chantaje cuando se condiciona a la víctima para que acceda a comportamientos de connotación sexual para poder tener beneficios laborales como aumento de sueldo, promoción o incluso la permanencia en el empleo.  La organización internacional del trabajo (OIT) y la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) catalogan al acoso sexualcomo un comportamiento de tono sexual: contactos físicos e insinuaciones, observaciones de tipo sexual, exhibición de pornografía y exigencias sexuales, verbales o de hecho. De acuerdo con la Secretaría de la Función Pública (SFP), en México se registran al menos 25 mil casos de hostigamiento contra las mujeres en su lugar de trabajo cada año.

Este tipo de conducta puede ser humillante y puede constituir un problema de salud y de seguridad; es discriminatoria cuando la mujer tiene motivos suficientes para creer que su negativa podría causarle  problemas en el trabajo, en la contratación o el ascenso inclusive, o cuando crea un medio de trabajo hostil.

Es importante mencionar que el acoso sexual puede estar dirigido tanto a mujeres como a hombres; sin embargo, las estadísticas muestran que en la mayoría de los casos se dirige a mujeres. Además, el acoso sexual es una manifestación de poder en donde las mujeres son más vulnerables porque se encuentran jerárquicamente en posiciones de menor rango o son percibidas como competidoras por el poder, jóvenes, económicamente dependientes, solteras o divorciadas, y/o con estatus de inmigrante, debido a esto el siguiente escalón hacia el acoso sexual es la discriminación, un claro ejemplo es el de las trabajadoras domésticas en estos casos cuando en la agresión está implícita la discriminación se puede acudir el CONAPRED a denunciar.

En el caso de los hombres los que sufren acoso son los jóvenes y homosexuales.

Acciones contra el acoso sexual laboral

  • Contar con un protocolo en el lugar de trabajo que catalogue como intolerables las acciones de acoso sexual; esto debe estar contemplado en un código de ética (ejemplificar y exponer los ejemplos de forma que quede claro para el personal cuáles son actos de acoso).
  • Identificar si el personal tiene claros los actos que pueden ser tomados como acoso por medio de evaluaciones periódicas.
  • Si es recibida alguna denuncia de acoso sexual laboral, los directivos (que también deben contar con capacitación y sensibilización en perspectiva de género) deben evaluar objetivamente si se trata de un tema de acoso sexual, y de ser así, levantar un acta administrativa y darle un trato especial a la persona acosada y al acosador, asímismo, deben levantar el testimonio de la persona agredida frente a dos testigos. Dicha declaración debe contener el modo, tiempo y lugar como ocurrió el incidente y estar firmado por la víctima y testigos.
  • El lugar de trabajo debe garantizar apoyo psicológico, médico y legal a la víctima, e impulsar la presentación del delito ante el ministerio público.
  • Al acusado, de comprobársele delito, se le debe rescindir el contrato en un plazo no mayor a 30 días; si la persona acusada de acoso es el jefe, además de la sanción penal se debe indemnizar a la víctima, de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo.

Si sufres acoso sexual laboral, ¡DENUNCIA! Recuerda que todos los tipos de violencia, por mínimos que sean, tienden a crecer.

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