Natalidad en México

Los nacimientos en México están en mínimo histórico y la matrícula escolar cae. México envejece

Hay un mínimo histórico de nacimientos en México: datos del INEGI revelan una caída sostenida, menor fecundidad y un acelerado envejecimiento poblacional.

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Investigación

Hay un mínimo histórico de nacimientos en México: datos del INEGI revelan una caída sostenida, menor fecundidad y un acelerado envejecimiento poblacional.

En 2024 fueron registrados un millón 672 mil 227 nacimientos en México. Esta es la segunda cifra más baja desde 1994 y está solo por debajo del registro del año 2020, durante la pandemia de COVID-19, de acuerdo con las estadísticas de natalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Los datos lo muestran: cada vez hay menos niñas y niños en el país. La sociedad mexicana se hace vieja.

El número de nacimientos en México ha registrado una tendencia a la baja durante las últimas tres décadas. Según los datos del INEGI, en 1994 se alcanzó el pico más alto con dos millones 904 mil 389 nacimientos. La cifra registrada en 2024 representa una disminución del 42.43 por ciento con respecto al registro de hace 30 años. 

La disminución no es exclusiva de México. El resto de América Latina, América del Norte, Europa y algunos países de Asia registran una tendencia similar desde 2010. El envejecimiento de la población y el hecho de que los nacimientos registrados sean menores a los esperados han obligado a los gobiernos a empezar a diseñar medidas de emergencia y se han presentado como una oportunidad para las empresas, que empiezan a desarrollar con mayor ahínco proyectos relacionados con robótica, turismo y vivienda enfocados en personas de la tercera edad. 

Este cambio podría estar relacionado con una mayor conciencia social sobre lo que implica procrear, de acuerdo con Julián Flores Arellano, profesor de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Si uno les pregunta el motivo, te dan argumentos válidos. Reflexionan: ‘si con lo que gano muy difícilmente puedo sobrevivir, ¿para qué traer a alguien a sufrir?’ Pero ese razonamiento también abarca otros campos, no sólo el económico. Piensan sobre las condiciones que heredarán a sus posibles hijos, los conflictos políticos que enfrentarán, el tema ambiental, la seguridad social; todo eso lo suman y crean un escenario pesimista”, dice Flores Arellano. 

Una mujer tenía seis hijos en 1960; ahora, si acaso, uno

En 1951, Luis Ernesto Miramontes Cárdenas, químico de la UNAM, logró sintetizar la noretisterona, un sustancia que inhibe la ovulación y que, hasta entonces, solo era posible obtener de una planta. “Un gramo de esa molécula era más caro que un gramo de oro”, dijo a la Gaceta de la UNAM el hijo de Miramontes.

Aunque las ganancias económicas de este descubrimiento de un científico mexicano fueron acaparadas por la empresa estadounidense Searle, el logro permitió desarrollar la píldora anticonceptiva que empezó a ser comercializada en Estados Unidos en 1961. Y en 1973, el gobierno mexicano cambió sus políticas demográficas para permitir el uso de estos métodos de planificación familiar.

Con la disponibilidad de métodos anticonceptivos como la píldora, además de las campañas puestas en marcha a partir del gobierno de Luis Echeverría Álvarez (implementadas desde 1972) la tasa de fecundidad (el número promedio de hijos que tiene una mujer lo largo de su vida) empezó a disminuir. De 6.7 hijas e hijos en promedio en 1960 llegó a 1.8 en 2024, de acuerdo con los datos del Banco Mundial. Esto es una reducción de 73.1 por ciento en 64 años.

El gobierno de Echeverría reconoció el rápido crecimiento demográfico como un problema para el desarrollo económico. Seis décadas después, el acceso a la información y a medicamentos, además de los cambios sociales, han llevado a México al otro extremo: una sociedad con menos nacimientos, cuya población envejece a un ritmo sin precedentes.

Pero, ¿por qué cayó tan rápido la fecundidad en México? Hay tres factores principales:

Primero, la política de Estado: desde 1974, con la Ley General de Población y la creación del Consejo Nacional de Población (CONAPO), el gobierno mexicano impulsó activamente la reducción de la natalidad.

Segundo, la urbanización acelerada: al moverse a las ciudades, las familias mexicanas cambiaron radicalmente los incentivos para tener hijos, ya que en el campo un hijo es fuerza de trabajo, pero en la ciudad es un proyecto costoso.

Y tercero, el acceso a la educación para las mujeres: los datos de Our World in Data muestran que en México, entre 1990 y 2020, los años de escolaridad femenina y la fecundidad se movieron en direcciones opuestas de forma consistente. En 1990 las mujeres mexicanas tenían 6.4 años de escolaridad promedio y 3.4 hijos; en 2020, más de 10 años de escolaridad y 1.9 hijos.

Además, desde 2016, los nacimientos registrados cada año están por debajo del “umbral de reemplazo”. Este el nivel mínimo de fecundidad que permite a una población reproducirse a sí misma: en el caso de México es de 2.1 hijos por mujer. Por debajo de ese número, sin migración que compense, la población comienza a reducirse generacionalmente.

México cruzó ese umbral en 2016. Lleva ocho años por debajo de él, y la trayectoria no muestra señales de revertirse. Con 1.89 hijos por mujer en 2024, el país registra el mínimo histórico de nacimientos desde que existen registros.

Eso se traduce en números concretos: en 2010 nacían dos millones 643 mil 908 bebés al año en México. En 2024 nacieron un millón 672 mil 227. En catorce años desaparecieron 971 mil 681 nacimientos anuales, que es casi el equivalente a todos los bebés que nacen en Jalisco y Puebla juntos.

Por lo tanto, la población mexicana ahora envejece de manera acelerada. En 1990, la mitad de los mexicanos tenía menos de 18.7 años, por lo que era considerado un país de jóvenes. Hoy esa mitad tiene 29.3 años. Para 2050, según proyecciones del Banco Mundial y la ONU, llegará a 38.7 años, una edad comparable a la que registra, por ejemplo, Alemania en la actualidad.

Así, de acuerdo con las estimaciones, en seis décadas México habrá envejecido 20 años. Como advierte la Organización de las Naciones Unidas, “las naciones deberán prepararse para importantes cambios demográficos con el refuerzo de los sistemas sanitarios y de cuidados de larga duración” ante una población que se hace cada vez más vieja.

Guerrero, CDMX y Oaxaca: las entidades con menos nacimientos en México

Los datos del INEGI sobre nacimientos por entidad federativa entre 2010 y 2024 muestran algo contundente: ningún estado se salvó. Los 32 estados mexicanos registraron menos nacimientos en 2024 que en 2010, sin excepción.

Pero la dimensión del decremento sí cambia según la entidad. Por ejemplo, Guerrero, Ciudad de México y Oaxaca son las tres entidades con la mayor caída de nacimientos entre 2010 y 2024 con 55.6, 49 y 48.2 por ciento respectivamente.

En el otro extremo están Baja California, Nuevo León y Quintana Roo con ocho por ciento, 20.6 por ciento y 24.2 por ciento respectivamente. El caso de Baja California, que se posiciona como la entidad con el menor declive de nacimientos en este periodo, podría estar influenciado por las personas migrantes generalmente en edad reproductiva que llegan a vivir ahí.

Además, según los datos del Inegi, 15 de las 32 entidades (entre ellas la Ciudad de México, Oaxaca y Puebla) tuvieron su máximo histórico de nacimientos en 2010, el primer año del periodo analizado. Es decir, el pico demográfico de México no está en el futuro, sino que ya quedó en el pasado.

Una tendencia general que revelan lo datos es que la pandemia de COVID-19 aceleró el proceso de disminución de nacimiento: en 2020 cayeron 22.1 por ciento. En algunas entidades como Puebla y Guerrero, el año más reciente del que hay datos (2024) registra incluso menos nacimientos que el pico de la emergencia sanitaria.

La caída de nacimientos ya afecta a las escuelas

El hecho de que cada vez haya menos niñas y niños en México también afecta al sistema educativo. Los datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) muestran cómo la caída de nacimientos atraviesa el sistema educativo nivel por nivel.

El preescolar fue el primero en sentirlo. Alcanzó su pico en el ciclo 2016-2017 con cuatro millones 931 mil 986 niños inscritos: los nacidos alrededor de 2012-2013, cuando la fecundidad aún no había cruzado el umbral de reemplazo. En 2024-2025 hay tres millones 996 mil 767: 935 mil 219 niños menos en ocho años.

La matrícula de primaria lleva cayendo desde el ciclo escolar 2011-2012 y ya perdió más de dos millones de alumnos respecto a su máximo histórico. La diferencia entre 2016 y 2024 es de 9.2 por ciento.

El 24 de abril de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció públicamente lo que los datos ya mostraban: “Cada año nacen menos niños y niñas en el país. Entonces, claro, cuando llegas a la edad de cuatro años, comparado con los años previos, pues ya no hay la misma demanda de preescolar.”

Los niños nacidos en 2020 (el año del desplome con solo 1.6 millones de nacimientos) entrarán a primaria en 2026. Así, la caída que hoy se ve en preescolar llegará a ese nivel educativo en dos años.

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Comentarios

1 comentario en la nota: Los nacimientos en México están en mínimo histórico y la matrícula escolar cae. México envejece


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  1. DANAE dice:

    Excelente investigación y muy interesante información..💛💛💛