Anaid Belén García, rescatista de perros en el Estado de México, denunció amenazas durante meses, pidió ayuda y no fue protegida. Su asesinato evidencia fallas estructurales en la atención a víctimas de violencia en México.
El asesinato de Anaid Belén García, rescatista independiente de perros en el Estado de México, ha provocado indignación social y reabierto una pregunta urgente: ¿qué pasa cuando una persona denuncia violencia y las autoridades no actúan? Su caso no es aislado. Es parte de un patrón documentado en cifras oficiales: mujeres que advierten el riesgo que enfrentan y, aun así, no reciben protección.
¿Quién era Anaid Belén García?
Anaid Belén García tenía 37 años y era conocida por su labor como rescatista independiente de perros en situación de abandono. En sus redes sociales documentó de forma constante rescates de perros, casos de maltrato animal, peticiones de ayuda para alimento y atención veterinaria ydenuncias públicas sobre agresiones en su contra.

Su actividad como rescatista era completamente independiente, lo que implicaba operar sin respaldo institucional, en condiciones precarias y con alta exposición a conflictos vecinales, una situación común entre activistas animalistas en México.
En varios videos y mensajes, señaló directamente a personas de su entorno como responsables de:
- Amenazas
- Hostigamiento
- Agresiones físicas
- Ataques contra los perros bajo su cuidado
Incluso hizo públicas sus identidades y pidió ayuda de manera reiterada, sin obtener respuesta efectiva.
En una de sus últimas publicaciones escribió: “No quiero ser un número más”. También presentó denuncias formales desde 2024 ante autoridades del Estado de México, sin obtener medidas de protección efectivas.
La desaparición de Ana Belén García fue reportada el 19 de marzo en Tultitlán, Estado de México. Seis días después, el 25 de marzo, su cuerpo fue localizado sin vida. El caso generó indignación porque la víctima había advertido públicamente que su vida estaba en riesgo.
Feminicidios e impunidad en México
El caso de Anaid Belén García no es aislado. Las cifras oficiales muestran que la violencia feminicida y la falta de respuesta institucional siguen siendo un problema estructural en México.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y febrero de 2026 se registraron 94 víctimas de feminicidio en el país. Solo en febrero se contabilizaron 40 casos.
El Estado de México no siempre encabeza la lista en tasa, pero sí es uno de los estados con mayor número absoluto de casos, lo que lo mantiene de forma recurrente entre los primeros lugares a nivel nacional.
Con base en los datos más recientes del SESNSP:
- El Estado de México se ubica entre las entidades con más víctimas de feminicidio en términos absolutos
- Suele aparecer dentro de las cinco entidades con mayor número de casos
- Forma parte de las entidades con mayor presión institucional por volumen de denuncias
Además, de acuerdo con el informe “Radiografía de la Impunidad, 2024: Hallazgos del Sistema de Justicia Penal en México”, elaborado por México Evalúa, la impunidad en el país alcanza niveles estructurales: hasta el 99.23 por ciento de los delitos no se resuelven o no derivan en una sanción efectiva. el Estado de México aparece entre las cinco con peor desempeño a nivel nacional, con un nivel estimado de 96.03 por ciento de impunidad.
Además, la percepción ciudadana refuerza este diagnóstico. Mientras estados como Nuevo León o Sonora registran niveles de confianza en fiscalías cercanos al 70 por ciento, en el Estado de México la confianza cae a 44 por ciento, uno de los niveles más bajos del país. Esto tiene un efecto directo en la denuncia: si las personas no confían en las autoridades, es menos probable que acudan a ellas.
El informe también identifica un problema clave en el Estado de México: la sobrecarga institucional. La entidad registra altos volúmenes de casos que ingresan al sistema, pero una parte importante termina en salidas como archivo o no ejercicio de la acción penal, lo que refleja una lógica de gestión basada en la carga de trabajo más que en la investigación efectiva.
Esto se puede observar también en los datos operativos. Por ejemplo:
- El Estado de México registra 661 mil 679 llamadas de emergencia relacionadas con seguridad
- De ellas, solo 362 mil 279 derivan en carpetas de investigación
- Es decir, apenas 54.75 por ciento de los reportes se convierten en investigación formal
Aunque este porcentaje está por encima del promedio nacional, también evidencia un filtro importante: casi la mitad de los reportes no llega a convertirse en investigación.
A esto se suma otro dato relevante: en 2024, el Estado de México reportó cero por cient de acuerdos reparatorios en sede judicial, lo que sugiere una subutilización de mecanismos alternativos de solución de conflictos. Esto limita las posibilidades de resolución efectiva y contribuye a la acumulación de casos.
Los datos permiten entender el contexto en el que ocurrió el caso de Anaid Belén García.
No se trata solo de una falla individual, sino de un sistema que:
- Tiene altos niveles de impunidad
- Enfrenta saturación por volumen de casos
- Presenta baja confianza ciudadana
- Y no logra convertir todas las denuncias en acciones efectivas



Puro dolor..😞…💛💛💛