El asesinato de Rubí Gómez-Tagle, madre buscadora en Mazatlán, ocurrió el 27 de febrero de 2026 en la misma zona donde horas antes la presidenta Sheinbaum dio su conferencia matutina. Rubí buscaba a su hijo Edgar Daniel. No hay detenidos.
El asesinato de Rubí Gómez-Tagle sacudió a Mazatlán el 27 de febrero de 2026. La activista de 38 años, integrante del colectivo Corazones Unidos por una Misma Causa, fue encontrada sin vida dentro de su domicilio en el fraccionamiento Infonavit Jabalíes, con lesiones en el cuerpo producidas por arma punzocortante. Sus compañeras del colectivo fueron quienes la encontraron, después de que no contestó las llamadas telefónicas. No hay detenidos.
La madre buscadora tenía programado ese viernes 27 de febrero un día completo. Primero, una cita en las oficinas de la Fiscalía del Estado en Mazatlán. Después, una jornada de búsqueda con el colectivo en la zona rural donde semanas antes se había encontrado una fosa con cinco cuerpos de mineros de la empresa Viszla Silver.
Sus compañeras llegaron a la Fiscalía, pero Rubí no apareció. Le marcaron al celular y las llamadas iban directo al buzón. Laura Ivonne Valdés Ramírez, fundadora del colectivo, fue con otras compañeras al domicilio de Rubí en el fraccionamiento Infonavit Jabalíes. La madre de Rubí les dijo que probablemente seguía dormida y que subieran a despertarla. Laura Ivonne tocó la puerta, que estaba semiabierta. Entró y encontró a su compañera ensangrentada y sin vida.
¿Por qué importa?
El crimen ocurrió horas después de que la presidenta Claudia Sheinbaum diera su conferencia matutina en la misma zona de Mazatlán. El colectivo Sabuesos Guerreras lo describió como un “desafío a la autoridad” y señaló que confirma que el discurso de protección “no ha llegado al terreno donde las madres escarban la tierra”. Rubí no es un caso aislado.
Desde que comenzó el gobierno de Sheinbaum, en octubre de 2024, se han registrado 10 casos de agresiones letales contra personas buscadoras. Article 19 ha documentado, desde 2010 hasta la fecha, un total de 36 asesinatos y desapariciones de madres buscadoras. 2025 se convirtió en el año más letal para quienes buscan a sus desaparecidos, con al menos ocho asesinatos documentados.
¿Quién era Rubí Gómez-Tagle?
Rubí Patricia Gómez-Tagle tenía 38 años y se dedicaba a la venta de ropa. Era conocida en su comunidad por su participación activa en las labores de búsqueda de personas desaparecidas en la zona sur de Sinaloa. Buscaba a su hijo Edgar Daniel López Gómez-Tagle, quien desapareció el 25 de mayo de 2025. Además, Rubí acompañaba a otras mujeres y familias ante la crisis de desapariciones en Mexico.

Sus compañeras de colectivo la despidieron con palas y zapapicos, las mismas herramientas con las que salen a buscar a sus seres queridos. La misa de cuerpo presente se realizó en la iglesia San Francisco de Asís. Al paso de la carroza, los conductores detuvieron sus vehículos y tocaron el claxon en señal de respeto. La madre de Rubí pidió ver a su hija por última vez y le dejó en el ataúd las prendas de vestir que más le gustaban.
El colectivo Corazones Unidos exigió justicia por el homicidio de su compañera y la presentación con vida de Edgar Daniel. “Nadie olvide que detrás de cada buscadora hay una historia de amor y una ausencia que duele todos los días”, escribieron.
¿Qué dijo la Fiscalía?
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa confirmó el hallazgo y señaló que la víctima “podría formar parte de un colectivo de búsqueda de personas desaparecidas”. Indicó que trabajan en el lugar la Policía de Investigación y personal de la Dirección de Servicios Periciales. Hasta el momento de la publicación, no se han informado líneas de investigación, posibles móviles ni detenidos.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa identificó a Abel Labrador Sarabia, alias “El Pelirojo”, como el presunto autor material del homicidio. Se trata de un operador de la célula criminal conocida como “Las Flechas”, una extensión del cártel de Los Cabrera que opera en Durango, Sonora y Chihuahua. A este grupo se le atribuyen privaciones ilegales de la libertad, robo de vehículos con violencia, asaltos a mano armada y secuestros exprés en la región sur de Sinaloa.
Hasta el momento de la publicación, la carpeta de investigación se mantiene en fase de integración bajo sigilo ministerial. No se ha confirmado si hay órdenes de aprehensión ejecutadas ni si “El Pelirojo” ha sido detenido.
El patrón: buscar se volvió peligroso
Entre 2020 y 2024 se registraron mil 383 agresiones contra 321 defensoras y 22 organizaciones de búsqueda en México. Desde 2019, al menos 16 defensoras buscadoras han sido asesinadas, lo que representa una de cada tres defensoras asesinadas en el país en ese periodo, de acuerdo con la organización IM Defensoras. En 15 de esos feminicidios, los perpetradores fueron personas desconocidas.
El país registra más de 126 mil 852 personas desaparecidas según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, aunado a una crisis forense con más de 72 mil cuerpos sin identificar. Ante la ausencia de investigaciones eficaces, las familias organizaron sus propios colectivos de búsqueda. Las buscadoras representan el mayor número de participantes dentro de los colectivos y se han convertido en las principales protagonistas de la lucha por encontrar a los desaparecidos, lo que también las ha convertido en objetivo de ataques.
A pesar de que la Ley General en Materia de Desaparición obliga al Estado a garantizar la seguridad de las personas buscadoras, las agresiones continúan en aumento. Organizaciones de derechos humanos han exigido que los asesinatos sean reconocidos como ataques directos a la labor de búsqueda y no como hechos aislados de violencia común.
De Marisela Escobedo a Rubí Patricia Gómez-Tagle
En agosto de 2008, Rubí Marisol Frayre, de 16 años, fue asesinada en Ciudad Juárez por su pareja, Sergio Rafael Barraza. Desde ese momento, su madre Marisela Escobedo inició una búsqueda incansable: repartió volantes, se unió a grupos de madres y acudió a medios de comunicación. En 2009, Barraza confesó el crimen y señaló dónde había dejado los restos de Rubí. A pesar de eso, fue liberado meses después porque la Fiscalía de Chihuahua argumentó que no pudo comprobar el delito. I
Marisela dejó su trabajo para dedicarse por completo a denunciar el caso. Se instaló frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, fue amenazada de muerte y declaró: “Si me va a venir este hombre a asesinar, que me venga a matar aquí enfrente, para vergüenza del gobierno”. El 16 de diciembre de 2010, cerca de las 21 horas, mientras recogía las pancartas de su plantón, un hombre bajó de un vehículo, la encañonó y la persiguió por la calle. La mató de un disparo en la cabeza, frente a su hermano.
Su caso abrió una cronología que no ha cerrado: entre 2010 y abril de 2025, al menos 17 mujeres buscadoras han sido asesinadas en México, 12 de ellas madres. Tanto el feminicidio de Rubí como el asesinato de Marisela siguen sin justicia. La familia tuvo que desplazarse por razones de seguridad. El caso llegó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que en 2020 notificó al Estado mexicano por ambos crímenes. Sergio Rafael Barraza, el feminicida de Rubí, nunca fue sentenciado. Murió en 2012 en un enfrentamiento con militares en Zacatecas, donde Marisela había señalado una y otra vez que se escondía.
El colectivo Sabuesos Guerreras mencionó explícitamente a Marisela Escobedo al reaccionar al asesinato de Rubí Patricia: “El asesinato de Rubí Patricia se suma a una lista negra que incluye a Marisela Escobedo, Miriam Rodríguez y tantas otras”.



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