Gabriela | “Las mujeres que trabajan son machos”

Gabriela sacaba adelante su negocio, era una mujer que no se dejaba. Para Israel, su cuñado , mujeres así son “como machos”, recuerda su hermana Irma. Lucía, hermana de Norma y Gabriela, tenía una relación violenta con un hombre llamado Israel. “Ella decía que le aguantaba todo, los golpes y todo, menos que tuviera otro hijo que no fuera con ella; ese era el pensamiento tonto que tenía”, dice Irma

Gabriela fue asesinada por su cuñado. Fotografía proporcionada por su hermana Irma.

En diciembre de 2016, la pareja se separó de manera definitiva cuando otra mujer llegó a la casa de ambos con un bebé que, decía, era de Israel. El 8 de abril de 2017, ambos discutieron porque él se quería llevar a sus hijos. En la discusión, Israel arrastró a Lucía con su vehículo. Fue entonces cuando ella decidió irse de la casa en la que él la había dejado vivir, a pesar de estar separados.

Esa noche, Lucía se quedó con su hermana Gabriela y a la mañana siguiente regresó a la casa de Israel para llevarse su ropa y papeles. “La puerta estaba cerrada con candado”, dice Irma, quien vive en Estados Unidos pero está al tanto de la situación. Irma y Gaby se comunicaron con el padre de Israel para que les abriera la casa, “así fue como Israel supo que estaban ahí”, cuenta Irma.

Gabriela nunca se bajó del vehículo en el que llegó, se quedó ahí con su bebé, que entonces tenía un año y medio. Lucía fue quien descendió para hablar con el padre de Israel. Cuando Israel llegó, les dijo que no podían sacar nada de la casa y, después de hablar con Lucía, se acercó al auto para hablar con su cuñada.

“Ya me tienes harto”, le decía Israel mientras se aproximaba al auto, pero Gabriela no respondía. Entonces sacó un arma y disparó al piso, después la puso en la sien de Gabriela y volvió a disparar. Entre el alboroto, entre todos los gritos, Israel escapó.

“El asesinato de mi hermana nos cayó como un balde de agua fría”, dice Irma, y cuenta que después del homicidio, Lucía tuvo que mudarse a otro estado por el miedo a que Israel la lastimara también.

Con Irma en Estados Unidos, es Lucía quien se encarga de darle seguimiento a la investigación, pero desde que no vive en el Estado de México, en donde ocurrió el feminicidio, es difícil para ella acudir a la procuraduría para hablar con los funcionarios a cargo del caso.

Lucía se ha presentado dos veces en la procuraduría para pedir detalles del estado de la investigación, y en ambas ocasiones le han dicho que tiene que regresar al día siguiente, “pero ella no puede hacerlo, no tiene en dónde pasar la noche”, dice Gaby.

Hasta ahora, Israel está libre. La familia de Gaby cree que los padres del feminicida de su hermana han sobornado a las autoridades para que la investigación no avance.

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Este reportaje fue realizado por Alejandra Padilla para Serendipia en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación en las Américas, del International Center for Journalists (ICFJ), en alianza con CONNECTAS.

  

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