Cártel de los soles: el Departamento de Justicia de Estados Unidos modificó la acusación contra Nicolás Maduro y eliminó la afirmación de que fuera líder de esa supuesta organización criminal, redefiniéndola ahora como un “sistema de clientelismo”, aunque mantiene los cargos por narcotráfico.
Cártel de los soles es el término que durante años utilizó el gobierno de Estados Unidos para acusar a Nicolás Maduro de encabezar una organización criminal dedicada al narcotráfico. Sin embargo, el Departamento de Justicia modificó de manera sustancial la acusación penal contra el expresidente venezolano y eliminó la afirmación de que fuera líder de ese supuesto cártel, rebajando el lenguaje del caso sin retirar los cargos por narcotráfico y narcoterrorismo.
La nueva imputación fue presentada horas después de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, y redefine al cártel de los soles no como una organización criminal formal, sino como un “sistema de clientelismo” dentro del aparato estatal venezolano.
¿Qué cambió en la acusación sobre el cártel de los soles?
La acusación original de 2020, presentada ante un gran jurado en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, sostenía que Maduro “ayudó a gestionar y, en última instancia, a liderar el cártel de los soles” conforme ascendía al poder. Esa narrativa fue impulsada por Donald Trump y utilizada como justificación para su ofensiva antidrogas en el Caribe.
En contraste, el documento judicial revisado reduce las menciones al cártel de los soles de más de 30 referencias a solo dos y elimina por completo la descripción de Maduro como su líder. En su lugar, la fiscalía afirma que el exmandatario:
“participa, perpetúa y protege una cultura de corrupción en la que poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de sus socios narcotraficantes”.
Según el nuevo texto, esas ganancias fluyen hacia funcionarios civiles, militares y de inteligencia que operan en un sistema de clientelismo dirigido por las élites, al que se le conoce como cártel de los soles, en alusión a las insignias solares que portan los generales venezolanos.
De cártel criminal a red de corrupción estatal
El cambio de redacción implica un giro relevante: el Departamento de Justicia abandona la idea de que el cártel de los soles sea una organización criminal estructurada, con jerarquía y operaciones propias, y lo redefine como una red informal de corrupción incrustada en el Estado venezolano.
Esta corrección coincide con lo que han sostenido durante años analistas y expertos en crimen organizado en América Latina, quienes señalan que el término surgió como una expresión mediática para describir a funcionarios presuntamente corrompidos por el narcotráfico, no como un cártel operativo comparable al de Sinaloa o a otras organizaciones transnacionales.
Ni la Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas de la DEA ni el Informe Mundial sobre las Drogas de la ONU han reconocido al cártel de los soles como una organización criminal formal.
Contradicciones con el discurso político de Trump
La modificación de la acusación contrasta con las declaraciones públicas del presidente Donald Trump. El mandatario afirmó que la captura de Maduro formaba parte de una operación más amplia para “descabezar” al cártel de los soles, pese a que la propia imputación penal ya no sostiene que se trate de un cártel real encabezado por el venezolano.
La contradicción también pone en entredicho la decisión de Estados Unidos de designar en 2025 al cártel de los soles como Organización Terrorista Extranjera (FTO), tras haberlo catalogado previamente como Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT). Esa medida fue respaldada por gobiernos como los de Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú, pero rechazada por Venezuela y Cuba, que la calificaron como un “invento” de Washington.
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han explicado públicamente por qué suavizaron el lenguaje de la imputación judicial.
Captura, audiencia y cargos vigentes de Nicolás Maduro
Maduro y Cilia Flores fueron capturados en Caracas durante un operativo relámpago y trasladados a Nueva York, donde comparecieron por primera vez ante una corte federal en Manhattan. Ambos se declararon no culpables.
El expresidente enfrenta cargos por conspiración de narcoterrorismo, tráfico de drogas y delitos relacionados con armas. Durante la audiencia, aseguró que es un “prisionero de guerra” y que sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela.
Aunque la fiscalía mantiene que el poder político venezolano facilitó el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, la eliminación del liderazgo del cártel de los soles debilita uno de los pilares más simbólicos de la acusación.



Y al final de la historia todo quedará en simple “llamarada de petate” del Engendro Naranja. EL primer problema que enfrenta el Rey Naranja, es que la “detención” de Masbruto es absolutamente ILEGAL y cualquier abogado de medio pelo puede liberar a Masbruto por ese simple hecho. Algo así pasó con el ahora dueño de MEGA, que entonces era Megaupload. El dueño es un millonario neozelandés y la justicia de gringolandia lo requería por piratería informática, violación de derechos de autor, etc., etc. A los gringos se les hizo muy fácil hacer lo mismo que con Masbruto: ingresar ILEGALMENTE a Nueva Zelanda, “arrestar” ahí al dueño de Megaupload y llevárselo a los USA para juzgarlo a si antojo. El dueño de Megaupload simplemente se carcajeó de los gringos y en poco tiempo ya estaba de regreso en Nueva Zelanda. El modis operandi para “aprehenderlo” fue suficiente para que su abogado hiciera que lo liberaran: el gobierno gringo había violado SUS PROPIAS LEYES para llevarlo ante la justicia, es decir habían incurrido en eso que acá llamamos “violación al debido proceso” y ¡PUM!, todo se les fue de las manos. Ahora es dueño de MEGA, que es MÁS PODEROSA que la entonces Megauload. Si el juez de la causa quiere quedar bien con el Trompudo, el caso se lo tirarían en la Corte Suprema, pese a que la mayoría de los magistrados fueron puestos por el Trompetas. Lo que quería el Payaso Naranja era levantar sus bonos, ya bastante alicaídos. Lamentablemente la cajeteó y ahora sus bonos bajarán aún más. El tipo es un maestro de los Reality Shows, pero ahora se está enfrentando a su Némesis: la BRUTAL REALIDAD que no perdona a nadie, por más Naranja que sea.
Excelente investigación. Gracias Serendipia 💛💛💛