Riesgos del Cablebús

Riesgos del Cablebús de Puebla: estudio identifica inundaciones, viento, socavones e incendios

Los riesgos del Cablebús de Puebla van desde inundaciones y fuertes vientos hasta posibles socavones e incendios. Un estudio identifica riesgo hidrometeorológico “Alto” en sus nueve nodos, pero no muestra cómo calculó el nivel de riesgo de cada uno.

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Los riesgos del Cablebús de Puebla van desde inundaciones y fuertes vientos hasta posibles socavones e incendios. Un estudio identifica riesgo hidrometeorológico “Alto” en sus nueve nodos, pero no muestra cómo calculó el nivel de riesgo de cada uno.

Los riesgos del Cablebús de Puebla están descritos en el Estudio Técnico Justificativo que sustenta la modificación urbana en la capital del estado: además del riesgo hidrometeorológico, el documento identifica posibles afectaciones por viento, sismos, condiciones de ladera, incendios, socavones y concentración masiva de personas.

Los nueve Nodos de Transferencia Intermodal (NTI) del Cablebús de Puebla tienen una calificación de riesgo hidrometeorológico “Alto”, de acuerdo con las fichas técnicas del Estudio Técnico Justificativo (ETJ) elaborado para modificar el Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable de Puebla. Este programa fue aprobado por el cabildo de Puebla el 23 de septiembre, y publicado en el sitio web el Instituto Municipal de Planeación de Puebla (IMPLAN) cinco días después: el 28 de septiembre.

Estos son los riesgos del Cablebús de Puebla

El ETJ identifica distintos peligros según la ubicación de cada nodo:

  • Inundaciones: los nueve nodos tienen riesgo hidrometeorológico “Alto”.
  • Viento fuerte: el estudio contempla posibles afectaciones al sistema e incluso descarrilamiento del cable.
  • Socavones: existe riesgo relacionado con tuberías antiguas de drenaje.
  • Incendios: se consideran posibles por la cercanía de algunos nodos con zonas industriales o comerciales.
  • Sismos y laderas: particularmente en Cerro de Amalucan.
  • Concentración masiva de personas: identificada en puntos como Parque Juárez, Mayorazgo y CENHCH.
  • Afectaciones a infraestructura eléctrica: el estudio contempla que una inundación severa pueda alcanzar cuartos de control.

El documento, por tanto, sí identifica los peligros. Lo que no permite comprobar con sus datos publicados es cómo se tradujeron esos peligros en una puntuación de riesgo para cada nodo.

Los nueve nodos que el Ayuntamiento de Puebla propone en la Modificación Parcial a la Actualización del Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable tendrán un impacto negativo. El texto admite que siete de los nueve (77.78 por ciento) dañarían la fauna o el hábitat, y que seis (66.67 por ciento) implicarían pérdida de vegetación o arbolado. Por otro lado, el programa cuantifica el beneficio en 62 mil 334 habitantes con accesibilidad directa a algún nodo.

¿Cuál es el riesgo en la estación más cercana a ti?

El Cablebús de Puebla tendrá nueve estaciones, y cada una cuenta con una ficha técnica oficial en el ETJ que describe sus riesgos y el daño ambiental que provocaría. Con esta herramienta puedes consultar la información de cada estación siguiendo estos pasos:

  1. Elige tu estación. Puede ser la que queda junto a tu casa, tu escuela o tu trabajo: Mayorazgo, Centro Integral de Servicios, Parque Benito Juárez, CENHCH, Parque Ecológico, Xonaca, Parque Biblioteca, Cerro de Amalucan o Unidad Deportiva.
  2. Mira qué hay a tu alrededor. El mapa marca el radio de 500 metros que el estudio considera para cada nodo. Acércalo y verás qué calles, colonias, parques o escurrimientos quedarían dentro. También encontrarás cuántas personas tendrían acceso directo a la estación y qué uso de suelo le asigna el Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable.
  3. Conoce los riesgos. Para cada tipo de amenaza, la propia ficha técnica asigna un nivel: medio, medio-alto o alto. Despliega cada fila y lee qué peligros específicos reconoce el documento.

Lo que el estudio oficial dice de tu estación

Cada ficha oficial del Cablebús trae los riesgos y el daño ambiental mezclados entre coordenadas y códigos de vialidad. Aquí está lo mismo, nodo por nodo, con lo importante primero. Elige tu estación.

Solo Mayorazgo tiene un protocolo de inundaciones desarrollado

El Estudio Técnico Justificativo dedica un análisis específico a Mayorazgo. Para este nodo plantea elevar la infraestructura respecto del nivel histórico de escurrimiento, instalar drenaje pluvial independiente, utilizar canaletas y pozos de absorción, además de pavimentos permeables e infraestructura verde.

Durante la construcción contempla cunetas provisionales, bombeo de emergencia y suspensión de trabajos ante pronósticos meteorológicos adversos. Para la etapa de operación propone monitoreo mediante alertas de CONAGUA, Protección Civil y CENAPRED, un programa anual de desazolve y protocolos de evacuación preventiva.

El problema es que Mayorazgo no es el único nodo con riesgo hidrometeorológico alto.

Las fichas de los nueve NTI (Mayorazgo, CIS, Parque Benito Juárez, CENHCH, Parque Ecológico Revolución Mexicana, Xonaca, Parque Biblioteca/Parque Puebla, Cerro de Amalucan y Unidad Deportiva Mario Vázquez Raña) califican este riesgo como “Alto”.

Sin embargo, el documento no presenta para los otros ocho un protocolo de inundación equivalente al desarrollado para Mayorazgo. En el Parque Ecológico, por ejemplo, la ficha reconoce que la presencia del lago genera inundaciones leves, pero no desarrolla un protocolo comparable.nEn Plaza Dorada y Boulevard 5 de Mayo, el estudio identifica un riesgo de inundación pluvial severa que podría llegar a afectar los cuartos de control eléctrico.

La matriz de riesgos también identifica otros peligros asociados con los sitios donde se instalará la infraestructura.

Entre ellos están:

  • Viento fuerte con posibilidad de afectaciones al sistema o descarrilamiento del cable.
  • Incendios por la cercanía con centros industriales o comerciales.
  • Socavones si las pilonas interfieren con tuberías antiguas de drenaje.
  • Inundaciones, incluida la posibilidad de que el agua alcance infraestructura eléctrica.
  • Sismicidad y condiciones de ladera, particularmente en Cerro de Amalucan.
  • Concentración masiva de personas en puntos como Parque Juárez, Mayorazgo y CENHCH.

Las nueve fichas técnicas, sin excepción, admiten en su propio texto algún daño ambiental en la zona de su estación (pérdida de vegetación, fauna, agua o aire limpio). No hay un nodo sin afectación implicada.

Algunas admisiones son más serias que otras. La ficha de Parque Biblioteca reconoce “tala de árboles sin autorizaciones” y que “la infraestructura ya genera reducción en áreas verdes” (página 287).

Imagen: “Modificación Parcial a la Actualización del Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable“

La del CIS admite “deterioro en barranca por residuos sólidos y aguas residuales” (página 282) y la de Cerro de Amalucan incluye “incendios” y “residuos… de manejo especial” como impactos presentes (página 288).

Imagen: “Modificación Parcial a la Actualización del Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable“

No obstante, el estudio clasifica finalmente el riesgo general de los nueve nodos como “Medio (Tolerable)” y señala que el sistema es viable y seguro bajo la aplicación de protocolos de Protección Civil.

Es decir, la viabilidad del sistema depende de que existan un Programa Interno de Protección Civil actualizado, brigadas capacitadas y comunicación efectiva con los centros de mando de la ciudad, además de coordinación entre Seguridad Pública, Bomberos, Servicios de Salud y Protección Civil.

El documento también identifica los agentes con mayor potencial de impacto:

  1. Sismicidad e inestabilidad de laderas en estaciones como Amalucan
  2. Rachas de viento y tormentas eléctricas que inciden en la operación del cable
  3. Fallas en el suministro eléctrico o en los sistemas electromecánicos
  4. Concentración masiva de usuarios en los nodos de Parque Juárez, Mayorazgo y CENHCH.

En suma, el estudio avala el proyecto, pero deja sobre la autoridad la carga de demostrar que esas condiciones se cumplirán.

Cuatro nodos tienen una compatibilidad de uso de suelo “no establecida”

El problema también aparece en las propias fichas urbanísticas. En el CIS, Parque Benito Juárez, Parque Ecológico y Cerro de Amalucan, el campo de compatibilidad de uso de suelo aparece como “No establecida”.

Sin embargo, en el mismo apartado, el campo de “COMPATIBILIDAD GENERAL” señala “Compatible” para los nueve nodos. El documento no explica cómo se llega a esa compatibilidad general cuando en cuatro casos reconoce que la compatibilidad normativa específica no está establecida.

Además, los “Lineamientos de regulación” son idénticos para las nueve fichas: delimitación puntual, utilidad pública y bajo impacto. El texto no distingue entre las condiciones particulares de cada sitio, a pesar de que el propio estudio identifica diferencias ambientales, urbanísticas y de riesgo.

El estudio define cómo medir el riesgo, pero no muestra los cálculos

Entre las páginas 226 y 230, el ETJ establece la siguiente fórmula: Riesgo = Probabilidad × Exposición × Vulnerabilidad. Cada factor debe calificarse de uno a cuatro, con un resultado posible de uno a 64 puntos.

El documento establece cuatro categorías:

PuntajeNivel
1 a 8Bajo
9 a 24Medio
25 a 48Alto
49 a 64Muy alto / Crítico

Pero esa metodología no aparece aplicada numéricamente a los nueve nodos. Las tablas posteriores describen los peligros de forma narrativa y las fichas utilizan categorías como “Alto”, “Medio” y “Medio-Alto”. Esta última no forma parte de las cuatro categorías que el propio estudio definió.

Por ello, con la información publicada en el ETJ no es posible reconstruir qué puntuación obtuvo cada nodo ni cómo se llegó a la clasificación final de “Medio (Tolerable)”.

Los riesgos ambientales ocurren en una ciudad que ha perdido cobertura arbórea

El documento también coloca al Cablebús dentro de un contexto de pérdida de vegetación. Según el estudio, entre 2000 y 2020 el municipio de Puebla perdió 23 por ciento de su cobertura arbórea.

Además, entre 2020 y 2024 se perdieron 78 hectáreas de cobertura arbórea en la zona metropolitana, pérdida que el documento atribuye a factores como expansión urbana, tala ilegal y demanda inmobiliaria.

El proyecto contempla el trasplante de árboles como una de sus medidas de mitigación, pero el propio estudio advierte que esta medida depende de que exista riego y mantenimiento durante al menos tres años. Si no se garantiza ese cuidado, señala el documento, “la mitigación fracasa y la viabilidad se pierde”.

Esto es relevante para el cambio de ruta anunciado en junio de 2026: el Gobierno estatal justificó el traslado de la estación que originalmente se había planteado en la zona de la BUAP hacia Mayorazgo, entre otros argumentos, por una reducción en el número de árboles que tendrían que ser trasplantados.

Mayorazgo apareció después en el proyecto

La nueva estación de Mayorazgo plantea otra pregunta sobre la evolución del Cablebús. La Declaratoria de Necesidad emitida por la Secretaría de Movilidad y Transporte el 28 de agosto de 2025, citada dentro del propio Estudio Técnico Justificativo, describe el proyecto como los tramos comprendidos entre el CIS Angelópolis y Cerro Amalucan, además de la conexión hacia la Unidad Deportiva Mario Vázquez Raña.

Mayorazgo no aparece en esa descripción porque la estación fue anunciada posteriormente. En junio de 2026, José Luis García Parra, Coordinador de Gabinete del Estado, inunció que la estación que estaba planeada en la 11 Sur, junto al edificio de la BUAP, se reubicaba a un predio en Mayorazgo (un camellón sobre Avenida Las Margaritas, cruce con Cúmulo de Virgo y 11 Sur), extendiendo la ruta de 13.61 a 14.58 kilómetros. La justificación oficial fue ambiental: reduce los árboles a trasplantar, aunque las fuentes no coinciden en la cifra exacta (unas hablan de una baja de 116 a 77 árboles, otras de 97 a 77).

El cambio también modificó la longitud del sistema: pasó de 13.61 a 14.58 kilómetros, según la información oficial, sin un aumento reportado en el costo proyectado. Sin embargo, el Estudio Técnico Justificativo no incluye una nueva Declaratoria de Necesidad que explique formalmente la incorporación de Mayorazgo al alcance original.

Mayorazgo sí aparece, con consecuencias legales reales, en la tabla de alturas máximas de construcción del propio ETJ (pág. 29): un tramo de la Línea 1, identificado como “Mayorazgo”, con restricción de 7 metros. Las obras en ese predio —junto con las del CIS, en Angelópolis— están programadas para arrancar a finales de octubre de 2026, de acuerdo con el gobierno estatal, que también ha convocado asambleas con vecinos en las 9 estaciones ante la existencia de “grupos de oposición” al proyecto.
El caso de Mayorazgo también expone una segunda inconsistencia en los datos del CIS: la Tabla 3 del diagnóstico del ETJ (pág. 52) le asigna al CIS una población de 4,550 habitantes —la misma cifra, exacta, que esa tabla y la ficha técnica usan para Parque Biblioteca, un nodo a varios kilómetros de distancia—. La propia ficha técnica del CIS (pág. 282) da una cifra distinta: 4,725 habitantes.

La nueva norma sí reconoce a Mayorazgo

Aunque Mayorazgo no aparece en la Declaratoria de Necesidad citada en el estudio, sí está incluida, con consecuencias legales reales, en la tabla de alturas máximas de construcción del propio ETJ (pág. 29): un tramo de la Línea 1, identificado como “Mayorazgo”, con restricción de siete metros. Las obras en ese predio (junto con las del CIS, en Angelópolis) están programadas para arrancar a finales de octubre de 2026, de acuerdo con el gobierno estatal, que también ha convocado asambleas con vecinos en las nueve estaciones ante la existencia de “grupos de oposición” al proyecto.

La modificación incorpora además dos nuevos usos de suelo:

  • “Estaciones y/o terminales del sistema de transporte por cable”.
  • “Infraestructura asociada al sistema de transporte por cable, incluyendo torres o pilonas”.

También establece una franja de restricción de 10 metros a cada lado del cable y fija alturas máximas para 80 tramos de las cuatro líneas, que van de cero a 35 metros. Pero el documento establece expresamente que la modificación no autoriza una obra, licencia o proyecto específico ni genera derechos adquiridos.

El caso de Mayorazgo también expone una segunda inconsistencia en los datos del CIS: la Tabla 3 del diagnóstico del ETJ (pág. 52) le asigna al CIS una población de cuatro mil 550 habitantes. Esa es exactamente la misma cifra que esa tabla y la ficha técnica usan para Parque Biblioteca, un nodo a varios kilómetros de distancia. La propia ficha técnica del CIS (página 282) da una cifra distinta: cuatro mil 725 habitantes.

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