Manuel Forcelledo, feminicida de Karla López Albert, no está libre. Esto se sabe sobre su sentencia de 76 años de prisión y el caso que conmocionó a Puebla.
Karla López Albert fue víctima de feminicidio en 2014 cuando tenía cinco meses de embarazo. Más de una década después del crimen, una de las dudas que sigue circulando en redes sociales es si Manuel Forcelledo Nader, señalado como autor intelectual del asesinato, está libre. La respuesta es no: actualmente permanece en prisión y en 2021 fue sentenciado a 76 años de cárcel por feminicidio, aborto y violación.
El caso volvió a ser tendencia luego de que surgieran versiones sobre una posible liberación de Manuel Forcelledo. Sin embargo, autoridades judiciales aclararon que el acusado nunca salió de prisión y que continúa recluido mientras siguen algunos procesos legales relacionados con el caso.
¿Manuel Forcelledo está libre?
No. Manuel Forcelledo Nader permanece en prisión por el feminicidio de Karla López Albert. Autoridades judiciales desmintieron versiones difundidas en redes sociales y algunos medios sobre una supuesta liberación.

De acuerdo con información oficial, la medida de prisión preventiva fue ratificada y no hubo cambios en su situación jurídica. Incluso circuló una fotografía del acusado dentro de su celda para confirmar que seguía recluido.
Además, desde mayo de 2021 existe una sentencia de 76 años de prisión en su contra por los delitos de feminicidio, aborto y violación.
¿Quién era Karla López Albert?
Karla López Albert era una mujer poblana de 31 años que tenía cinco meses de embarazo cuando desapareció el 30 de enero de 2014. Familiares y amigos comenzaron una intensa campaña de búsqueda luego de perder contacto con ella tras acudir a una reunión con su pareja sentimental, Manuel Forcelledo Nader, en Puebla.
Según las investigaciones ministeriales, Karla y Manuel comenzaron una relación en 2013. Meses después, ella le informó que estaba embarazada, situación que provocó conflictos entre ambos debido a que él presuntamente insistía en que abortara.
¿Qué pasó con Karla López Albert?
Las autoridades señalaron que Manuel Forcelledo citó a Karla en el salón de fiestas “Katz”, propiedad de su familia, ubicado en San Pedro Cholula. Ahí también se encontraban Rodrigo Augusto Solís Cano, alias “El Roko”, y Moisés Cordero Hernández, alias “El Moy”.
De acuerdo con la investigación, Karla fue golpeada, sometida y posteriormente estrangulada con rafia. Después, su cuerpo fue colocado en la cajuela de su automóvil y trasladado a Ciudad de México.
Días más tarde, el cuerpo de Karla López Albert fue localizado en la entonces delegación Tláhuac. Los peritajes determinaron que murió por asfixia y que presentaba múltiples golpes.
El feminicidio que conmocionó a Puebla
El caso de Karla López Albert provocó indignación social en Puebla y generó movilizaciones para exigir justicia. En ese momento, el término “feminicidio” todavía no era utilizado de manera frecuente en medios locales, por lo que el caso marcó un antes y un después en la cobertura de violencia contra las mujeres en el estado.
Familiares, colectivos y ciudadanos realizaron marchas y campañas en redes sociales bajo consignas como “Ni una Karla más” y “Justicia para Karla”.
¿Qué pasó con los otros implicados?
Además de Manuel Forcelledo, las investigaciones señalaron la participación de Rodrigo Augusto Solís Cano, Moisés Cordero Hernández y Leopoldo Camacho Vázquez.
Los padres de Karla han denunciado en distintas ocasiones retrasos en los procesos judiciales y han insistido en que todavía falta justicia completa para todos los involucrados en el feminicidio de su hija.
¿Cuándo se tipificó el feminicidio en Puebla?
El delito de feminicidio fue tipificado en Puebla en 2012, apenas dos años antes del asesinato de Karla López Albert. Antes de eso, muchos crímenes contra mujeres eran investigados únicamente como homicidios, sin considerar factores relacionados con violencia de género.
El caso de Karla se convirtió en uno de los primeros feminicidios que provocaron indignación masiva en Puebla y ayudó a colocar el tema en la conversación pública. A partir de entonces, colectivos feministas y organizaciones civiles comenzaron a exigir estadísticas más claras, investigaciones con perspectiva de género y castigos más severos para los responsables.
Uno de los aumentos más notorios ocurrió entre 2017 y 2019. En solo dos años, los feminicidios registrados pasaron de 27 a 57 casos, más del doble. Ese crecimiento coincidió con protestas feministas, mayor presión social y una visibilización más amplia de la violencia contra las mujeres en Puebla.
Aunque las cifras oficiales disminuyeron en algunos años posteriores, colectivos y especialistas han advertido que todavía existe subregistro y reclasificación de casos como homicidios dolosos, lo que podría ocultar la verdadera dimensión de la violencia feminicida.



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