Tres adolescentes de Jalisco fueron localizados con vida en Sinaloa luego de escapar de un probable campo de entrenamiento, tras haber sido denunciados como desaparecidos en distintos momentos entre 2025 y 2026.
Tres adolescentes de Jalisco que habían sido denunciados como desaparecidos desde finales de 2025 y principios de 2026 fueron localizados con vida en el estado de Sinaloa y ya fueron reintegrados con sus familias, informó la Fiscalía del Estado a través de la Vicefiscalía en Personas Desaparecidas.
De acuerdo con la autoridad, los jóvenes (todos originarios de Jalisco) habrían escapado de un lugar donde presuntamente se encontraban privados de la libertad y recibían entrenamiento por parte de un grupo delincuencial. Tras su huida, lograron pedir apoyo a autoridades locales, quienes confirmaron que existían carpetas de investigación activas por su desaparición.
Desapariciones ocurrieron entre octubre de 2025 y enero de 2026
Cada uno de los tres adolescentes de Jalisco contaba con una denuncia formal ante la Fiscalía estatal. Las carpetas de investigación fueron abiertas en fechas distintas: una el 12 de octubre de 2025, otra el 13 de diciembre de 2025 y la más reciente el 8 de enero de 2026.
Según las investigaciones preliminares, los jóvenes salieron de sus domicilios por separado y sus familias perdieron contacto con ellos durante semanas. En ese lapso, no se tuvo información clara sobre su paradero, lo que activó los protocolos de búsqueda correspondientes.
El presunto reclutamiento de tres adolescentes de Jalisco
La Fiscalía detalló que, tras salir de sus hogares, los adolescentes habrían sido trasladados inicialmente al estado de Zacatecas, donde permanecieron algunos días, para después ser llevados hasta Sinaloa.
Uno de los jóvenes habría salido de su casa luego de ver anuncios en la red social TikTok, mientras que los otros dos fueron presuntamente invitados por una persona conocida. Las autoridades investigan si estos hechos están relacionados con esquemas de reclutamiento utilizados por grupos delictivos para atraer a menores de edad.
Este patrón, advierten especialistas y colectivos de búsqueda, se ha vuelto cada vez más frecuente: el uso de redes sociales para enganchar a adolescentes con promesas de empleo, dinero rápido o mejores condiciones de vida.
Escape y localización en Sinaloa
En un momento no precisado por la autoridad, los tres adolescentes de Jalisco lograron escapar del sitio donde se encontraban y llegaron a una localidad de Sinaloa, donde solicitaron ayuda. Las autoridades locales verificaron su identidad y confirmaron que los tres contaban con reportes activos de desaparición en Jalisco.
Tras esta verificación, se notificó a la Fiscalía del Estado de Jalisco, que coordinó su traslado a la entidad a través de la Vicefiscalía en Personas Desaparecidas.
Una vez en Jalisco, los adolescentes fueron reintegrados con sus familias. La Fiscalía informó que se les brinda acompañamiento institucional y que las investigaciones continuarán para esclarecer cómo ocurrieron los hechos, quiénes estuvieron involucrados y si existe responsabilidad penal.
Desaparición de menores y reclutamiento forzado: un patrón en aumento
El caso de los tres adolescentes de Jalisco se inscribe en un contexto más amplio de desapariciones de menores de edad en México. Tan solo en el primer semestre de 2025 se registraron más de mil 500 desapariciones de niñas, niños y adolescentes, una cifra superior a la acumulada en cualquier año completo entre 2017 y 2022, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNL).
Este número también representa más de la mitad de todas las desapariciones de menores registradas durante 2024, lo que, según especialistas, refleja una tendencia alarmante que podría estar relacionada con el reclutamiento forzado por parte del crimen organizado.
En Jalisco hay más varones desaparecidos
A nivel nacional, los varones representan el 43.1 por ciento de los menores de edad reportados como desaparecidos. Sin embargo, en Jalisco el patrón es distinto: el 80 por ciento de los menores desaparecidos son hombres, principalmente adolescentes. En Sonora y Durango, las proporciones también son elevadas, con 72 por ciento y 69.5 por ciento, respectivamente.
Este comportamiento contrasta con la tendencia nacional, donde históricamente las niñas y adolescentes mujeres concentran la mayoría de los reportes de desaparición.
Para Jorge Ramírez Plascencia, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), esta diferencia apunta a dinámicas distintas según la edad y el sexo. “Las desapariciones de niñas suelen estar relacionadas con violencia vicaria o trata, mientras que en el caso de los niños y adolescentes varones hay una mayor presencia del reclutamiento forzado”, explicó.



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