#DatosAbiertosParaSalvarALasMujeres

El fenómeno de las violencias que se ejercen contra las mujeres merece estudiarse a mayor profundidad, así como las políticas públicas que se implementan desde los gobiernos y las instituciones autónomas que abordan la problemática.

Los datos abiertos permiten que los grupos de interés puedan sensibilizarse, destinar tiempo, dinero y esfuerzo en el análisis de información que, en conjunto con los entes públicos, pueda llevar a la sociedad a una mejor toma de decisiones que favorezcan el bienestar integral de una comunidad.

Todo buen diagnóstico requiere de indicadores. Veamos un ejemplo: cuando acudimos al médico porque sentimos algún malestar, éste nos realiza una serie de preguntas, revisa los síntomas y solicita un estudio de laboratorio para efectuar una valoración que le permita determinar las causas de la enfermedad. Este es el punto de partida para seleccionar el tratamiento que mejor nos convenga. Si llegase a funcionar, en unos días estaremos saludables, de lo contrario, lo pertinente es hacer una nueva evaluación. Este proceso da confianza al paciente con respecto a lo que hace el médico, la cual es indispensable para afrontar la enfermedad.

Algo similar ocurre cuando hablamos de un problema social. Sin embargo, en el caso de las violencias que se ejercen contra las mujeres, los síntomas parecen multiplicarse y las soluciones son como aspirinas que mitigan el malestar mientras la enfermedad sigue en constante evolución.

Cuando las dependencias públicas no se comprometen con principios de transparencia proactiva y actúan con opacidad, entorpecen los canales de comunicación efectivos para estudiar el fenómeno y aportar alternativas de solución de manera colaborativa.

En Coahuila existen instituciones de derechos humanos, organismos de la sociedad civil, grupos empresariales y academia que en más de una ocasión han manifestado su interés en abatir la desigualdad, la violencia y la discriminación contra la mujer. Estudiar los indicadores podría ser un primer paso. Pero, para que eso ocurra, tenemos que disponer de información de calidad.

Por ahora, la herramienta digital del Banco Estatal de Datos sobre Violencia Contra las Mujeres y Niñas se encuentra en “proceso de actualización de información” según el sitio web www.mujerescoahuila.mx. No obstante, el banco de datos forma parte de las propuestas que surgieron del Informe del Grupo de Trabajo para Atender la Solicitud de  Alerta de Género Contra las Mujeres en el Municipio de Torreón Coahuila (junio 2017). ¿Cuáles han sido los motivos que impiden su adecuado funcionamiento? ¿Qué dependencias han incumplido con el Programa Especial de Igualdad de Género impulsado por el gobierno estatal  y la Secretaría de Gobernación en lo referente a la información estadística? ¿Cuánto tiempo les llevará poner a disposición del público esta herramienta digital?

Dado el contexto de violaciones sistemáticas a la integridad de las mujeres, los datos abiertos acompañados de acciones eficaces podrían implicar una transformación sustantiva a la realidad que vivimos. La voluntad política y la transparencia van de la mano. Por lo contrario, el ocultamiento de información por omisión o ineficiencia son muestras de una mala gestión pública.

*Columna publicada en Vanguardia

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