Mujeres mexicanas en la ciencia: ganan espacio en las aulas, pero se enfrentan a la brecha salarial

En México, las mujeres son la mitad de la comunidad estudiantil en licenciaturas de ciencias e ingenierías, pero escasean en los posgrados y tienen salarios en promedio 16.28 por ciento más bajos que sus pares masculinos al incorporarse a la vida laboral. En este Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia exploramos los datos sobre científicas mexicanas.

Por Erika Lilian Contreras
Análisis y visualización de datos por Yareli Ramos

El 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. En México, las mujeres han ganado espacio en las aulas a nivel licenciatura, pero decisiones como tener hijos e incluso el simple hecho de ser mujer siguen siendo un impedimento para cursar un posgrado y percibir el mismo salario que los hombres. 

En promedio, una mujer que trabaja en un campo relacionado con la ciencia percibe un salario 16.28 por ciento más bajo que un hombre en su misma situación, de acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“Cuando yo iba a entrar a la maestría hubo una discusión sobre si me iban a permitir la admisión o no porque estaba embarazada y tenía un hijo”, dice Patricia Rodil García, maestra en Biología Molecular por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica.

De acuerdo con los datos publicados por instituciones públicas, la población estudiantil en licenciaturas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está dividida de manera equitativa entre mujeres y hombres.

Pero hay más hombres que mujeres becados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) para estudiar un posgrado en estas áreas. Además, al incorporarse a la vida laboral los hombres perciben un salario mayor que el de las mujeres incluso cuando no tienen el mismo nivel de estudios, de acuerdo con el Inegi.

Las mujeres llenan la mitad de los salones de clase en ciencias e ingenierías (pero no en todas las carreras)

En 2019, cinco de cada 10 alumnas de nuevo ingreso en la UNAM eligieron carreras relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, de acuerdo con los datos publicados por esta institución. 

Según las estadísticas de ingresos en el ciclo escolar 2019-2020, 52 mil 153 de las 93 mil 706 mujeres que ingresaron a una licenciatura lo hicieron en campos de Ciencias naturales, exactas y de la computación, así como en ingenierías. 

Esta cifra no solo supera a la de mujeres que decidieron estudiar licenciaturas en ciencias sociales y humanidades, sino que también es mayor a la de alumnos de nuevo ingreso en esos campos, que de acuerdo con los datos de la UNAM fue de 51 mil 399 hombres. 

Las mujeres superan en número a los hombres en las licenciaturas en Ciencias Biológicas, Químicas y de la Salud: hay 37 mil 22 alumnas y 19 mil 605 alumnos. Esta disparidad es más pronunciada en la licenciatura en Nutriología, donde las mujeres son el 84 por ciento de los estudiantes de nuevo ingreso.

Por otro lado, las mujeres siguen siendo la minoría en las licenciaturas en Ciencias Físico Matemáticas y en las Ingenierías: en estas carreras la población femenina representa un tercio del estudiantado total.

Las estudiantes son pocas particularmente en la licenciatura de Ingeniería Mecánica, donde por cada mujer hay nueve hombres.

Las mujeres obtienen menos becas para estudiar un posgrado

En 2020 el CONACYT otorgó más becas para estudiar un posgrado en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas a hombres que a mujeres, según los datos de este Consejo. 

Patricia Rodil dice que tanto ella como el papá de sus hijos aplicaron al posgrado al mismo tiempo y en el mismo instituto, pero a él nunca le preguntaron cómo iba a hacerse cargo de dos hijos.

“Lo que más me entristece de esas situaciones es que a ti no te consultan. Tú eres la persona de la que están discutiendo por ser mamá, pero nunca te preguntan cómo [vas a educar a dos niños y estudiar un posgrado], simplemente suponen que no tienes la capacidad”, dice Rodil. 

El año pasado hubo 17 mil 365 becarias y 22 mil 80 becarios estudiando un posgrado en ingenierías, biotecnología, ciencias agropecuarias, medicina, ciencias de la salud, biología, química, física, matemáticas y ciencias de la tierra en México.

El mismo panorama se repite en las y los estudiantes que desean cursar sus posgrados fuera de la República Mexicana con el apoyo de CONACYT:  871 mujeres fueron becadas, mientras que la cifra de hombres ascendió a mil 267 beneficiarios.

*Información obtenida con datos del CONACYT de becas 2020

La brecha salarial en ciencias e ingenierías 

En el campo laboral de ciencias e ingenierías, las mujeres también se enfrentan a una brecha salarial. Los hombres perciben 16.28 por ciento más que las mujeres, de acuerdo con los datos de la ENOE del Inegi, analizados por Serendipia

Esta diferencia en el salario se mantiene a través de todos los campos y sin importar el nivel de estudios. 

Una mujer que trabaja en el campo de las ciencias naturales, exactas o de la computación percibe, en promedio, 6 mil 937 pesos, mientras que un hombre gana 10 mil 566 pesos. Es decir, las mujeres cobran, en promedio, 3 mil 629 pesos menos que los hombres.

Además, mientras el ingreso mínimo de un hombre en ciencias es de 860 pesos, el de una mujer es de 200 pesos. Y aunque un hombres puede percibir hasta 70 mil pesos mensuales, el salario máximo de una mujer es de 40 mil pesos, de acuerdo con los datos del Inegi. 

Los hombres que no terminaron su licenciatura y trabajan en ciencias ganan 2 mil 504 pesos más que las mujeres de ciencias que sí terminaron la licenciatura.

Además, la experiencia en los trabajos no es igual para mujeres y hombres. Hay trabajadoras que sufren acoso laboral y hay otras de las que se espera que realicen trabajo técnico adicional por ser mujer, dice Patricia Rodil, quien ha recolectado testimonios de investigadoras y los retos a los que se enfrentan a través de la comunidad Científicas Mexicanas.

En el campo de la ingeniería, manufactura y construcción sucede lo mismo: los hombres perciben, en promedio, 11 mil 149 pesos y las mujeres, 9 mil 588 pesos. Esta diferencia también se puede observar en lo mínimo y máximo que cada sexo cobra: ellas perciben de 100 a 215 mil pesos, y ellos de 50 a 300 mil pesos.

Aunado a esto, hay mujeres que encuentran dificultades si deciden maternar. “En el área científica en particular es muy complicado [conciliar la maternidad con el trabajo] por los límites en cuanto a tiempo y edad para participar en espacios como el Sistema Nacional de Investigadores. Se toman muy poco en cuenta las necesidades que tienen (las mujeres)”, dice Patricia Rodil.

*Información obtenida con datos de la ENOE 2020 de la INEGI

Mujeres mexicanas en la ciencia

Serendipia habló con Julieta Fierro, Patricia Rodil, Patricia Juárez, Gabriela Guzmán, Inés Jiménez, y Karla Juárez, científicas mexicanas que compartieron sus experiencias: a una de ellas, su padre le dijo que las mujeres estaban destinadas a las labores del hogar y hoy es una astrofísica a la que le apasiona divulgar la ciencia. A otra casi le es negada la posibilidad de cursar un posgrado porque decidió ser madre. Conoce sus historias:


Julieta Fierro

Astrofísica


Patricia Rodil

Maestra en biología molecular


Patricia Juárez

Doctora en Ciencias Bioquímicas


Gabriela Guzmán

Doctora en Física de materiales


Inés Jiménez

Doctora en Ciencias de los Materiales


Karla Juárez

Biotecnóloga


Metodología para análisis de datos.

Obtención de datos

Para la obtención de datos de visualizaciones iniciales correspondientes a ingresos de mujeres y hombres a la universidad, fue obtenida mediante solicitudes de información a la institución educativa UNAM, así como la información sobre becas expedidas en 2020 por la institución CONACYT. 

En caso de la información de INEGI sobre ocupación del empleo. Se hizo uso de los microdatos proporcionados por esta misma organización en su instrumento: Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), población de 15 años y más de edad, en su edición 2020. Misma que puede consultar aquí.

Análisis de datos

Para los datos por solicitud de información se hizo uso del formato csv para su análisis, la UNAM proporcionó el número exacto de mujeres de primer ingreso, mujeres de reingreso, hombres de primer ingreso, hombres de reingreso y población total, en cada carrera de cada facultad o unidad educativa. Se sacaron sumas y promedios en base al total de mujeres (mujeres de primer ingreso más mujeres de reingreso) y al total de hombres (hombres de primer ingreso más hombres de reingreso).

En caso del análisis de becas otorgadas por el CONACYT, la institución proporciona una lista de becarios identificados por sexo, nivel de estudios, fecha de beca, fecha de fin de beca, los montos otorgados en cada periodo y el monto total de la beca. Se realiza un conteo del número de becarios y promedios agrupando principalmente por sexo y nivel de estudios.

En caso de la información publicada por la INEGI, se descarga el paquete de datos abiertos proporcionados por el apartado de “microdatos”, del III Trimestre (ENOE_N), del año 2020. Dicho paquete contiene 4 bases de datos que complementan el cuestionario de hogar, vivienda, estudio socioeconómico, y ocupación del empleo.

Para consultar cómo hacer uso de estas bases consulte la definición de variables y descripción de atributos aquí y las claves de carreras y campos de estudio aquí.
Se hace uso de las bases, enoen_coe2t320 y sdemt320 cruzando sus datos para obtener el sexo de la persona entrevistada y sus datos de ocupación del empleo.

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